Jornada de feria y fiesta

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

En el campo de la fiesta de Forzáns, municipio de Ponte Caldelas, se celebró ayer por todo lo alto la segunda edición de la Feiora Antiga do Camiño dos Arrieiros, en la que se rindió homenaje a los viejos oficios, muchos de ellos en proceso de desaparición, pero que tuvieron una gran importancia en el pasado de la Galicia rural. Canteiros, telleiros, oleiros, cesteiros, panadeiros o artesanos se dieron cita en la feira organizada por la Asociación Cultural O Torreiro de Forzáns, y en la que tuvieron cabida exhibiciones de caballos y hasta de cetrería, entre otras muchas actividades. Los organizadores calculan que más de 3.000 personas asistieron a este acto.

Como no podía ser menos, en la feria no faltó el reconocimiento a los oficios tradicionales y las autoridades locales y provinciales, el alcalde de Ponte Caldelas, Perfecto Rodríguez, y el presidente y vicepresidente de la Diputación, Rafael Louzán y José Juan Durán, respectivamente, entregaron sendas placas conmemorativas a cada uno de las 52 personas que recrearon otros tantos oficios tradicionales. Entre los galardonados estaba el herrero Ladislao Vidal García, que justamente ayer cumplió 78 años y lo celebró participando en la feria.

Otros que lo pasaron bien, aunque con el pensamiento puesto en Ramón Pérez Cid, fallecido la pasada semana, fueron los ex alumnos del Instituto Laboral de Marín, que volvieron a reunirse, y llevan ya casi veinte años, para recordar viejos tiempos. La jornada se inició con una misa en la iglesia parroquial de Marín oficiada en recuerdo de los compañeros y profesores fallecidos y que se aplicó especialmente por el citado profesor, que daba clases de Filosofía. Luego, los asistentes se reunieron en una comida en el Club de Mar de Aguete. El Instituto Laboral funcionó durante diez años, de 1955 al 65 y a esta xuntanza asistieron unas 65 personas. A los postres, el ex profesor Manuel González Veiga leyó, en memoria del profesor desaparecido, el discurso que el propio Ramón Pérez había pronunciado, con mucha emoción, en la xuntanza del año pasado. Y ex alumno Francisco Ricardo Pérez, leyó el prólogo que le preparó para un libro de memorias del fallecido.