Los conductores posponen reparaciones ante la crisis, mientras los talleres ofrecen el pago fraccionado para conservar clientes
21 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El primer cinturón que se ajusta en la crisis es el del automóvil. Al menos eso es lo que han notado los talleres de reparación de automóviles en la provincia de Pontevedra. Cuando el sueldo apenas alcanza para llegar a final de mes, ir con arañazo en la puerta o apurar el cambio del embrague, parece un mal menor.
Enrique Fontán, presidente de la Asociación de Talleres de Reparación de Automóviles de la provincia (ATRA), describe la situación en una frase reveladora. «La paga extra ya no se destina al coche».
Aún así, afirma Fontán, los mecánicos de la provincia no han acusado un descenso de actividad excesivo, como ha ocurrido en otras partes de España, donde los talleres han reducido su facturación hasta en un 30%.
La actividad del sector se mantiene en Pontevedra, aunque los conductores hayan cambiado sus hábitos. «Antes cuando ibas al taller aprovechabas para hacer todas las cosas que necesitaba el coche. Lo llevabas por el cambio de aceite y si hacerle algo de chapa eran 60 euros más, pues ya lo encargabas. Ahora eso ya no pasa», afirma el presidente de ATRA.
La llegada del miles de turistas a las Rías Baixas ha repercutido en la actividad de los talleres, aunque se ha notado el bajón del consumo. «Estamos trabajando bien, pero antes en agosto no dábamos atendido a la gente».
El sector recurre a las facilidades de pago para fidelizar clientes. La asociación renovó en abril un convenio con Caixanova para ofrecer a los clientes el pago en tres o cuatro plazos de las reparaciones. «En esta situación económica muy difícil pagar, por ejemplo, 2.000 euros al contado», reconoce Fontán.
Precio de los recambios
El descenso de la venta de coches nuevos no se ha notado aún en un aumento de la posventa. «Los coches cada vez tienen menos mantenimiento», explica Fontán, pero no es cierto que los fabricantes hayan subido el precio de los recambios para compensar la caída de ventas. «Las piezas han subido por debajo del IPC; además, este es un sector muy competitivo, y los talleres estamos ofreciendo descuentos de hasta el 30%».