De músicos y estudiantes

Benito Lérez redac.pontevedra@lavoz.es

PONTEVEDRA

A pesar de que hubo en su día un concurso multitudinario para intentar ponerle letra al himno de España, lo cierto es que cada vez que suena, seguimos entonando el famoso «chan chan chan chan...» que hemos hecho nuestro como elemento identificador. Para darle una vuelta más de tuerca, Manuel Estévez Blanco, fotógrafo y músico de la Brilat, ha optado por ofrecer su propuesta personal. Bajo el título de El Azor, hizo llegar la letra y la partitura al presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, que respondió que había recibido correctamente esta propuesta. La primera estrofa arranca diciendo aquello de «Viva España / tú eres nuestra madre / que nos vio nacer / la patria es nuestro hogar» y continúa recitando «en el mundo gritemos / todos juntos el triunfo final / de un buen español. Cantemos todos / el himno de España / confiando siempre / ser un campeón». Y remata «y tu bandera / que ondea en el mundo / y muy dentro de ella / soy un español».... Así empezaría el himno español con letra. De momento, el autor, que ya ha registrado su obra, sigue a la espera de noticias y confía que la próxima vez que alguna modalidad deportiva de la selección española se suba al escalón más alto de podio, se pueda cantar algo y que no se tararee entre dientes.

Estos días de vacaciones y fiestas son muy proclives a reuniones de distinta índole, tanto familiares como de amigos que aprovechan estas jornadas para reencontrarse. Ayer, varias promociones de veteranos bachilleres del entonces Instituto de Enseñanza Media de Pontevedra, celebraron sus tradicionales xuntanzas. Por una parte, un grupo de exalumnos decidió reunirse en torno a una buena mesa para celebrar el cincuenta aniversario del inicio del bachillerato elemental, allá por el año 1958, estudios que luego continuaron con el superior, rematando en 1964. Eran aquellos tiempos de las temidas reválidas, que fueron recordadas por los presentes con la perspectiva que da el tiempo transcurrido, nada menos que medio siglo. Por otra parte, otros antiguos estudiantes algo más veteranos pues cursaron estudios entre los años 1945 y 1952, y los de la promoción de 1948-1955, también mantuvieron ayer su tradicional encuentro, que comenzó con una misa conjunta en la iglesia de San José, armonizada al órgano por Antonio Moldes Ferro y por el miembro de la promoción de 1952, Leopoldo Centeno Sanmartín, colaborador de este periódico, quienes interpretaron diversas páginas religiosas y adaptaciones de reconocidos compositores, concluyendo con un responso y el himno académico Gaudeamus Igitur. El acto religioso, en memoria de los compañeros, profesores y familiares fallecidos, fue oficiado por el titular de dicha feligresía, José Antonio Fernández Recuna, asimismo compañero del instituto. Como no podía ser de otro modo, luego, ambas promociones se reunieron en dos céntricos restaurantes para compartir viandas y comentar con añoranza y nostalgia los recuerdos y anécdotas de su época estudiantil. Gratifi en el campo de fútbol de Cotobade. El terreno de juego de As Extremas aparcó por un día el deporte para albergar ayer por la mañana un taller de grafiti enmarcado en el programa Verán cultural que promueve la concejalía de Cultura que dirige la nacionalista Lina Garrido. El objetivo municipal es dinamizar un concello del interior de la provincia muy disperso y con una población envejecida.