A los seguidores granates no les sorprenderá ni un poquito que el Pontevedra de su alma ostente trofeos desde antes de ser el club de fútbol que es ahora: clasificado para el play off, por tercera temporada consecutiva, para intentar encaramarse de una vez por todas a Segunda División.
Pero para quien no esté tan al loro, o sí, pero quiera regodearse con los trofeos que ganó su equipo a lo largo de la historia, la Fundación Nino Mirón inauguró ayer una exposición en el Centro de Negocios de la calle Manuel Quiroga en la que las copas de plata relucen tanto como para subir la moral a cualquier incrédulo que piense que a la tercera no va la vencida. (Algo me da en la nariz que este año ascienden fijo).
Esta exposición tiene su gracia. Ya lo dijo ayer el presidente del Club, Nino Mirón, que «el Pontevedra es un equipo con mucha historia», tanta que, como les decía antes, logró copas incluso sin llegar a nacer. Como saben, el club se fundó el 16 de octubre de 1941, en el paseo de las Palmeras, fruto de la fusión de los dos clubes más importantes de la época, el Eiriña y el Alfonso C.F. Pero tanto debieron de durar los trámites que ya en 1936 -año de la copa más antigua del club- nació el trofeo Fusión Eiriña Alfonso Bernardo López Durán «Viva España» «Arriba España», que el Pontevedra CF ha sacado ahora de sus vitrinas (un decir) para exponerlo al público hasta el próximo sábado 17 de mayo. En la muestra también pueden verse otras copas anteriores a la época dorada del club, la del ¡Hai que roelo!, en el quinquenio 1965-1970. Su debut en primera división, en la temporada 63-64, también está representada en esta muestra con una copa muy significativa que llegó desde el cono sur. La vicepresidenta del club, Guadalupe Murillo, se encargó ayer de contar a las personalidades invitadas a la inauguración -entre las que se encontraba el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, la concejala Anxos Riveiro, o la también edila y vicepresidenta de la Diputación, Teresa Pedrosa-, las anécdotas más destacadas del club. Y entre ellas está la del origen de esa copa, una de las más barrocas de la muestra: la que representa el trofeo Peña de Uruguay, que remitieron los seguidores granates desde el mismísimo puerto de Montevideo.
Pero además de los trofeos en blanco y negro, el denominado Banco de Crédito e Inversiones inauguró las copas logradas en la época de la televisión en color, lo mismo que la que obtuvo el club en Padrón, jugando el XX Trofeo Rosalía de Castro, en plena transición. La conquista más nueva .El último hito del Pontevedra moldeado en plata es de la temporada 2006-2007, correspondiente al campeonato de Segunda División B RFEF y que, por cierto, también obtuvo en la temporada 2003-2004. Otra de las curiosidades de esta muestra es que a medida que fueron pasando los años, la opulencia de los trofeos va en proporción inversa. En la exposición, que puede visitarse por las mañanas, de 10 a 13.30 horas, y por las tardes, de 17 a 20 horas, hay copas del trofeo Ciudad de Pontevedra, de Ence, del Luis Otero, e, incluso, del Certina, que ganó a la deportividad... Así hasta un total de 48. Con solo dos más los granates tendrán ya el medio centenar. Pues, ¡ánimo! Que todavía queda mucho por delante.