Por la orilla del Lérez hasta Bora

PONTEVEDRA

La senda fluvial habilitada por el Ayuntamiento ya permite, a falta de rematar, adentrarse en el río por ambas riberas y hacer una ruta de 12 kilómetros ida y vuelta

19 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde A Illa das Esculturas, por la margen derecha, y desde Monte Porreiro, por la izquierda, hasta Bora. La senda fluvial que empezó a rehabilitar el Ayuntamiento hace ahora un año todavía ni está totalmente rematada, pero los trabajos realizados hasta el momento ya permiten adentrarse en ambas orillas del río Lérez con cierta comodidad y redescubrir un paisaje de ribera de alto valor ecológico, aunque también maltrecho en algunos tramos por inoportunas tuberías de conducción de agua e incluso de gas pendientes de camuflar.

Son algo más dos horas de caminata para recorrer casi 12 kilómetros, partiendo de la ladera de San Benito hasta la presa de Bora por la orilla derecha y regresando por la margen izquierda hasta Monte Porreiro.

En el primer tramo de la margen derecha se ha habilitado un sendero perfectamente condicionado de unos seiscientos metros de longitud, que conduce a una zona de descanso en la confluencia del Lérez con el río Fontáns, donde se han instalado pequeños puentes de madera. Desde esta zona de A Fontiña se puede acceder a un conjunto de molinos o ascender al monasterio de San Benito.

La actuación en esta orilla ha sido más bien blanda, de limpieza y desbroce de maleza para dejar al descubierto el antiguo camino de pescadores que discurre pegado al río con preciosas estancias, como una pequeña playa fluvial absolutamente natural. A medida que se avanza aguas arriba, el paseo por esta ribera tiene más dificultades, pero también es más auténtico desde el punto de vista medioambiental.

Desde Ponte Bora, el regreso por la margen izquierda es más accesible, no solo para los aficionados habituales al senderismo, sino también para los ciclistas e incluso para personas con discapacidad que necesiten silla de ruedas. La senda fluvial habilitada en este lado discurre casi toda ella por sobre la galería de hormigón de la tubería de abastecimiento de agua a Celulosas y a bastante más altura del nivel del río. La canalización de Ence ha sido recubierta con cemento para evitar los anegamientos, que aún así los hay en algunas zonas, a falta de completar el sistema de recogida y drenaje de escorrentías. Y se han instalado barandillas de pasarelas de madera en los tramos del sendero más complicados o con mayor desnivel.

Llegando a Monte Porreiro, está también en ejecución otro tramo de paso que conectará en su día con la playa fluvial proyectada a la altura del puente del tren.