Residuos de gasoil y filtraciones de fecales son las afecciones más comunes que padece el tramo urbano del río
18 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Después de casi un año en vigor, la mayoría de los usuarios desconocen el reglamento de vertidos que prohíbe o limita la emisión de determinados residuos a la red municipal de alcantarillado y que va asociado a una ordenanza fiscal que grava a las empresas con unas tasas de conexión y una cuota de inspección y análisis periódicos de los vertidos que emitan.
Al mismo tiempo y pese a la gran obra de saneamiento realizada para eliminar una treintena de desagües directos al Lérez, siguen detectándose en el río vertidos indeseables o clandestinos, unos más aparatosos que otros, que llegan a través de la red de pluviales por conexiones erróneas que todavía existen o por desconocimiento o imprudencia de los causantes de esos vertidos.
Es bastante habitual que pequeñas industrias o comercios vacíen los cubos con lejías o jabones, utilizados en la limpieza del establecimiento o de maquinaria, en los desagües de pluviales de la calle y de ahí van directamente al río, en lugar de pasar por la red de fecales para acabar en la depuradora. Otras veces son residuos de gasóleos procedentes de la limpieza de calderas de calefacciones o cosas peores las que van a parar a la red de pluviales.
En este sentido, la concejala de Medio Ambiente Natural, Celia Alonso anunció que el Ayuntamiento tiene previsto acometer en breve una campaña de información a empresarios, comerciantes y usuarios domésticos para que tengan un conocimiento adecuado de la ordenanza y del reglamento de vertidos y de las obligaciones que conlleva.
Esta normativa municipal fue aprobada definitivamente en abril del 2007 y afecta a todos los usuarios que realicen vertidos, directos o indirectos, de aguas residuales a las tuberías de saneamiento.
Todos los edificios, tanto viviendas como industrias, deben estar conectados a la red a través de la acometida correspondiente. No se permite verter a cielo abierto, ni a tuberías ajenas al servicio municipal, ni por inyección al subsuelo.
La licencia de conexión a la red es obligatoria para usuarios domésticos y no domésticos. En el caso de las industrias, necesitan además un permiso de vertido. Para solicitarlo tendrán que aportar una declaración responsable de que no verterán ninguna sustancia de las catalogadas como prohibidas, ni excederán las concentraciones máximas permitidas en aquellas otras sustancias contaminantes con limitación.
Efectos
El Concello podrá prohibir totalmente el vertido a la red o exigir un tratamiento previo, cuando considere que puede causar efectos perniciosos en las instalaciones municipales o alguna molestia pública.
Los usuarios de la red de alcantarillado e instalaciones complementarias de depuración deberán satisfacer al Concello las correspondientes tasas, cuyo importe se fija en las ordenanzas.
El reglamento prohíbe con carácter general el vertido a la red de una serie de productos. Entre ellos, se citan las mezclas explosivas, entendiendo por tales aquellos sólidos, líquidos o vapores que por sí mismos o por contacto con otras sustancias puedan provocar igniciones o explosiones. Es el caso del gasóleo y otros carburantes y disolventes orgánicos. Se prohíben también los residuos sólidos y viscosos que puedan obstruir las tuberías (despojos de animales, escombros) y los materiales colorantes (pinturas y barnices), los residuos corrosivos nocivos y los restos radiactivos.