La danza es cosa de todos

María Conde maria.conde@lavoz.es

PONTEVEDRA

12 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Si un gigante de 2,13 como Romay pudo hacer sus pinitos en el programa Mira quién baila, todos podemos, a priori, expresarnos a través de la danza. Eso es -aunque el ejemplo es cosecha propia- lo que intentan transmitir desde el Centro Coreográfico Galego (CCG) en los distintos talleres que para todas las edades se celebran durante esta semana en el Pazo da Cultura. Bueno, los que han fallado en esta hipótesis son los representantes de la denominada tercera edad, que no se apuntaron en número suficiente como para organizar el correspondiente curso. Pero en estos talleres, que imparten miembros de la Asociación de Profesionais da Danza, participan desde amas de casa a niños y jóvenes. Y ayer fue el turno de estos últimos, con dos sesiones vespertinas. «A idea é chegar ao maior número de persoas posible», indica Cristina López, la coordinadora de esta actividad. «Que as persoas que non teñen coñecementos sobre danza, poidan ter unha vivencia coa danza contemporánea -añade-. E esta vivencia pode tela todo o mundo, todo o mundo pode bailar».

Todos los cursos están inspirados en el nuevo espectáculo del Centro Coreográfico Galego, que lleva por título Kiosko das almas perdidas y que se escenificará por la compañía este próximo viernes, día 14, en el Pazo da Cultura. La obra, que supone una reflexión sobre la vida y nuestra capacidad de respuesta ante ella, está dirigida por el coreógrafo catalán Roberto Oliván y cuenta con la música en directo de Mercedes Peón. Lo que Cristina López destaca esencialmente de este montaje es que se trata de un proyecto multidisciplinar, «onde conflúen non só a danza, senón tamén teatro e audiovisuais, tanto de animación como de vídeo». Aprender a través de juegos. En el caso de los más pequeños, el baile se aprende, como no podía ser de otra forma, a través de juegos, que les muestra la profesora Paula Cobián. «Ten que ser dunha forma lúdica para que se divirtan», comenta Cristina López, quien destaca además que estos talleres, que el Centro Coreográfico desarrolla en las distintas ciudades donde celebra su espectáculo, están funcionando «moi ben en Pontevedra». «Todos os cursos tiñan como límite as vinte prazas e, no caso deste de nenos, o pasado luns xa eran 23 os participantes», comenta la coordinadora. Quizás en esta nueva afición por el baile en la ciudad del Lérez tenga mucho que ver la promoción televisiva, con programas como el mencionado Mira quién baila o ahora mismo, Fama. López cree que en este sentido, «todo axuda, porque os medios de comunicación tedes moito poder...». «A idea que temos é a de continuar con estas actividades, co fin de que a danza contemporánea chegue a un maior número de xente -subraya-. Porque agora mesmo é un xénero que se programa menos e cando a xente non o coñece, tampouco o pode apreciar. O público coñece máis a danza clásica, pero a contemporánea é unha linguaxe totalmente distinta».

Hablamos de otra Cristina, la abogada Cristina Almeida, que esta tarde vuelve a Pontevedra para ofrecer una conferencia sobre la igualdad. Lo cierto es que por una confusión sobre la fecha de la charla -que también venía equivocada en alguna publicidad distribuida por la entidad organizadora del acto, Caixanova- la ex diputada de Izquierda Unida se presentó ya ayer en la ciudad, pero compuesta y sin conferencia. Para más inri, resulta que al parecer, tenía otra charla comprometida hoy en Santiago, pero por la mañana, así que no ha habido problemas de última hora para compaginar ambas citas. Seguro que Almeida no defraudará a su público en ninguna de ellas.