La Consellería de Medio Rural, a la vista de un reciente dictamen del Consello Consultivo, ha dado la razón a una vecina de Poio que reclamó ser indemnizada como consecuencia de los daños sufridos en tres de sus fincas como consecuencia de las labores de extinción de un incendio forestal ocurrido el 12 de julio de hace dos años. Sin embargo, la dicha de la damnificada no ha sido completa, toda vez que la Xunta ha rebajado los nueve mil euros que había solicitado a tan solo 325 euros.
De este modo, si bien Medio Rural accede a indemnizar a la propietaria de los terrenos, sostiene que la valoración realizada de los daños «resulta a todas luces excesiva e carente de apoio técnico algún». Añade, en este sentido, que cabe abonar el montante que, «con base en criterios obxectivos, propón o informe técnico do Servizo de Prevención e Defensa contra Incendios Forestais de Pontevedra».
Precisamente, en este mismo documento, que fue fechado el 15 de febrero del año pasado, se reconoce la existencia de un «nexo causal entre os referidos danos e o funcionamento do servizo» de extinción de fuegos. De este modo, el Consello Consultivo no solo ratifica la existencia de una causa -los trabajos de extinción- y un efecto -los desperfectos en las fincas-, sino que también aclara que se trata de daños calificados como «antixurídicos», ya que «malia provir dunha actuación lícita», «a reclamante non ten a obriga de soportar eses danos inferidos a súa propiedade co gallo da execución dos labores de extinción do incendio».
Segundo informe
Además del informe anteriormente referido, el Consello Consultivo argumentó su decisión en base a un segundo documento, en esta ocasión redactado por el Distrito Ambiental XIX Caldas-Salnés. En este escrito, que fue elaborado el 12 de diciembre del 2006, limita los desperfectos ocasionados a «quince cepas de viñedo e seiscentos pés de millo».
En cualquier caso, la Administración autonómica deja claro que se trata de daños enmarcados dentro del funcionamiento normal de un servicio.
El 12 de julio del 2006, la comarca de Pontevedra vivió toda una jornada negra en cuanto a incendios forestales, una situación que se repetiría posteriormente y que fue todo un prolegómeno de los fuegos que asolaron a la comarca durante buena parte del mes de agosto.