Al Leis le falló ayer el idilio que venía manteniendo con la fortuna en los finales apretados. Los pontevedreses se toparon de frente con un Playas de Castellón que nadó y guardó con celo la ropa y al que no le hizo falta nada más que esperar pacientemente a que se le pusiesen a tiro tres puntos de oro. El primero en dar un zarpazo fue el Playas. En el minuto 3, por medio de un fuerte disparo de Paulinho, los castellonenses se adelantaban en el electrónico. El Leis sabía que eso podía ocurrir y del mismo modo sabía que podía empatar. Por eso no se echaron atrás y Pitu, volcado al ataque, encontró portería en un lanzamiento que se envenenó y se acabó colando bajo las piernas del meta Sergio Alonso. Otra vez empate en el marcador y a empezar de nuevo. A los once minutos, tras disponer de varias ocasiones claras, Juan Puertas levantó la cabeza, vio el desmarque del joven Pablo Valle, que buscó la jugada personal, y tras varios recortes conectó con el fondo de las mallas. Golazo y remontada para el cuadro pontevedrés que había noqueado para entonces a un legendario de la liga española y obligaba al técnico Fran Torres a pedir tiempo muerto para intentar recomponer filas. Los ataques locales se siguieron prodigando pero el Playas sigue teniendo calidad, a pesar de la clasificación, y en otro disparo lejano, esta vez de Rafael, saltó la polémica. El tiro dio en el palo izquierdo de Marimón y después en el derecho para acabar saliendo. La óptica decía que no era gol pero los colegiados no dudaron en otorgar el empate a doses. La segunda parte, peor La reanudación trajo malas noticias para el Leis. El nivel acabó bajando por culpa de la mala puntería y porque en el Playas jugaba el meta Sergio Alonso, que cuajó un partido excelente. Tanto fue así que las mejores y más claras oportunidades tuvieron protagonismo pontevedrés pero los goles cayeron del lado visitante. Josema fue el primero en encarrilar la victoria castellonense. Lanzó una falta escorada a la derecha buscando el larguero y la pelota le rebotó a Marimón en la espalda y se coló dentro. Pero la fortuna se había empeñado en no ayudar a los de Tomás de Dios y tras una salida desesperada del portero del Leis, el rechace le cayó a Pablo, que no dudó en pegarle duro y acabó marcando. El colmo del despropósito llegaría de la mano del gol en propia meta de Pitu, que intentaba cortar el ataque visitante y acabó introduciendo el balón en su portería. Dos posibles penaltis que se fueron al limbo, una falta de entendimiento entre Pitu y Marimón al cambiar el portero-jugador y el maquillaje del marcador a cargo de Vega anotando el 3-5 definitivo fueron lo más destacado de la recta final.