Como viene siendo habitual por estas fechas, los medios de comunicación de Pontevedra olvidaron por unas horas las rivalidades, la competencia y la búsqueda de exclusivas para juntarse y conmemorar al patrón San Francisco de Sales. La cita fue en el bar Santa María y el frío no desanimó a los plumillas, algunos de los cuales tuvieron que cenar en el exterior del local bajo una improvisada carpa de plástico. Menos mal que el menú de la cena fue previsto en función de la climatología, y un caldo y un potente cocido repusieron a la mayoría de la incomodidad de las bajas temperaturas y les ayudaron a combatir el frío. Y de postre, orejas y filloas rellenas. Que el carnaval está a la vuelta de la esquina.
Uno de los apartados más esperados y que más expectación despierta entre los asistentes es la designación de los premios Naranja y Limón. Aunque su espíritu son los de premiar y castigar, respectivamente, a las personas o instituciones que complican y dificultan la labor periodística, muchos profesionales optan por convertirlos en escaparates de reivindicaciones laborales frente a las empresas o en galardones con los que premiar a instituciones y grupos que han tenido una actuación reseñable a lo largo del año anterior. Esta edición no fue una excepción y el periodista Tino Domínguez se llevó unos pocos votos para el premio Naranja. El más dulce de los premios estuvo reñido y hasta casi al final César Jiménez, de prensa del 061, no se hizo con el triunfo frente a un combativo Luciano Sobral. El alcalde de Poio logró doce puntos que no fueron suficientes frente a los catorce que sacó Jiménez. Ejemplo de lo que más se ha valorado de este último se sintetiza en su competencia para responder a las demandas de los plumillas en el menor de los tiempos posibles, hecho que, por cierto, trae de cabeza a algunos fotógrafos y cámaras de televisión porque les hace trabajar más de los previsto. Y si el Naranja es lo dulce, el Limón es lo amargo. En esta categoría el triunfo fue incontestable por parte de la Jefatura Provincial de Tráfico y la DGT, a la que muchos le achacaron cierta lentitud a la hora de informar de determinados accidentes de circulación. «Gabinete de prensa, ya», reclamaron muchos de los asistentes a la gala. Tráfico, con veinte votos, dobló los conseguidos por la segunda clasificada, Teresa Vidal, portavoz de los afectados por las expropiaciones de la PO-308. Ya se ve, Poio es un lugar de contrastes con un alcalde que se sitúa como el segundo personaje mejor valorado por los periodistas de Pontevedra y con una dirigente vecinal en el otro lado de la moneda.
Después de la cena comenzó una larga noche de diversión en la que los periodistas, de uno y otro medio, compartieron charlas, anécdotas y risas por espacio de horas en algunos de los locales de copas más conocidos de Pontevedra. Muchos regresaron a sus casas cuando el sol comenzaba a despuntar y eso porque ayer no tenían que ponerse delante de un ordenador, de un micrófono o de una cámara de televisión para informar.
Otros, sin embargo, tuvieron que retirarse antes a sus camas para, entre otras noticias, cubrir el primero de los actos de aniversario del Mareante Rugbi Clube de Pontevedra. Y es que el próximo mes de marzo, el equipo que preside Roberto Juncal y en el que Eloy Díaz Artime ejerce de secretario celebra sus veinte años de existencia. Lo cierto es que la de ayer no fue la de las mejores jornadas para comenzar este tipo de celebraciones, ya que los pontevedreses, colistas del grupo A de Primera Nacional, se enfrentaron con los líderes del campeonato, los coruñeses del CRAT, en el Estadio de la Juventud. Y claro esta, la diferencia se notó en el marcador y los locales perdieron 7 a 35. Un resultado que, por otro lado, no empañó la fiesta que se vivió con motivo del vigésimo aniversario.