Las elecciones no precipitarán el estreno del nuevo edificio de la Xunta

E. L.

PONTEVEDRA

El edificio administrativo de la Xunta de Galicia en Campolongo, que albergará las delegaciones autonómicas, no se inaugurará hasta la primavera, después de la Semana Santa, aunque es previsible que el traslado de oficinas y servicios a las nuevas dependencias se inicie antes de manera escalonada. En un principio, se apuntó el estreno de este inmueble para finales de febrero y de hecho para entonces estará totalmente rematado y listo para ocupar, según indicaron fuentes de la Consellería de Facenda, responsable de este equipamiento. Pero, en todo caso, la cita electoral del 9 de marzo no va a precipitar su inauguración, sobre todo después de que el Gobierno bipartido gallego renovara el pacto ético de los últimos comicios municipales de evitar las inauguraciones en campaña. La nueva sede autonómica está prácticamente acabada, a falta de los últimos retoques de acondicionamiento interior, división de despachos, amueblamiento y ajardinamiento de los terrenos circundantes. A partir de febrero, la lógica interna y necesidades de cada delegación autonómica, algunas con más servicios de atención al público que otras, determinará probablemente el ritmo de los traslados. El edificio de Campolongo empezó a levantarse en abril del 2005 y ocupa un solar de 12.500 metros cuadrados con frente a la avenida de Fernández Ladreda y a la calle de Alfonso X El Sabio. Los autores del proyecto son los arquitectos Manuel Gallego Jorreto y Jacobo R. Losada y la obra, presupuestada en 36 millones de euros, está siendo ejecutada por la empresa Constructora San José. A esa inversión hay que añadir los 2,3 millones de amueblamiento del inmueble y otros 500.000 euros de equipamiento de comunicaciones. El inmueble consta de dos sótanos, semisótano, bajo y diez plantas, con una superficie total construida de 40.472 metros cuadrados y una superficie útil de 36.821 metros cuadrados. Dispondrá entre los dos sótanos de 400 plazas de aparcamiento para uso interno. Y en el semisótano irá el archivo general, con 12 kilómetros de estanterías. En la planta baja irán los servicios médicos, correos, cafetería, un salón de actos de 600 metros cuadrados, biblioteca, aulas de formación, el registro de atención al público y una sala de exposiciones. En el resto de las plantas, de la primera a la novena, irán las oficinas y despachos de las delegaciones de las distintas consellerías, reservándose la décima planta para locales técnicos. El criterio para la distribución de las distintas delegaciones será, probablemente, el de instalar las más numerosas en personal y servicios en las primeras plantas. Guardería En el nuevo edificio de la Xunta trabajarán más de mil funcionarios y como servicio novedoso se incluye una guardería para hijos del personal de la Administración Autonómica, que empezaría a funcionar para el próximo curso. Ocupara un local de 428 metros cuadrados, con acceso independiente por la calle Alfonso X El Sabio y tendrá treinta plazas repartidas en tres aulas para niños de 0 a 1, de 1 a 2 y de 2 a 3 años. La Policía Autonómica también trasladará su sede al nuevo edificio administrativo de Campolongo, donde dispondrá de 700 metros cuadrados en el semisótano y en la planta baja, además de contar con aparcamiento propio. El Ayuntamiento sigue con interés los planes de traslado de las delegaciones autonómicas a la nueva sede, sobre todo la de Facenda, dada su intención de ocupar el edificio que dejará libre en Michelena para solventar las deficiencias de espacio que tiene la administración municipal hasta que pueda disponer del edificio de San Fernando, que a su vez dejará libre Bellas Artes cuando la nueva facultad en terrenos de Tafisa. La cesión al Concello del inmueble de Facenda en Michelena ya fue gestionada en Santiago por los concejales socialistas Teresa Casal y José Antonio García Lores, con vistas a poder ocuparlo hacia el mes de mayo, a falta de concretar los servicios municipales que se trasladarían allí.