Olvidado en una batea en Rande

PONTEVEDRA

Un pescador de Vilaboa pasó dos horas en la ría, esperando a un vecino que no fue a recogerlo, hasta que lo rescató una lancha

11 ene 2008 . Actualizado a las 11:39 h.

La ría de Vigo fue ayer por la tarde escenario de un pintoresco rescate de un pescador deportivo «olvidado» en una batea, debajo del puente de Rande y junto a la costa de la parroquia de San Adrián, en Vilaboa. El suceso movilizó a los efectivos del 112 y de Salvamento Marítimo y acabó bien, quedándose en una anécdota, aunque el temporal que azotó la comarca no animaba a que nadie se atreviese a hacer experimentos.

Todo comenzó a las 15.26 horas, cuando el servicio de emergencias del 112 recibió una llamada, por un teléfono móvil, de un hombre que se encontraba solo en una batea y sin medios para poder llegar a tierra. El aludido señaló que era pescador deportivo y que llevaba dos horas esperando a que lo volviesen a buscar unos vecinos que lo habían acercado a la batea durante la mañana. La hora de la cita eran las 13.30 horas, pero no apareció nadie y el pescador, que había capturado varias fanecas, se armó de paciencia hasta que, el frío, la lluvia y el paso inexorable del reloj, lo convencieron de que era mejor conseguir llegar a tierra firme cuanto antes.

Ante esta peculiar solicitud de auxilio, el 112 transmitió la alerta a la Guardia Civil del Mar, a Salvamento Marítimo y a las agrupaciones de Protección Civil de Vigo y de Moaña, con el fin de que alguna de estas organizaciones pudiese acometer el rescate del abandonado en la batea.

Aunque la operación parecía sencilla, ninguno de estos organismos tenía en aquel momento medios para proceder a un rápido rescate, por lo que Salvamento Marítimo contactó con los responsables de Marina Punta Lagoa, en Teis, un club náutico que prestó su colaboración en este operativo.

La odisea acabó cuando una lancha del club olívico se presentó en la batea y recogió al hombre cerca de las cuatro de la tarde, para posteriormente llevarlo al puerto de San Adrián, donde regresó a su vivienda. Su rescatador resaltó que el pescador estaba «en perfectas condiciones» y que el afectado no se explicaba por qué no lo habían ido a buscar quienes lo llevaron.