Las rotondas del acceso centro están ya al límite de su capacidad

La Voz

PONTEVEDRA

La puesta en marcha del acceso centro coincidiendo con las fiestas navideñas, época en la que la circulación es más densa en la ciudad y en sus entradas, sigue originando problemas. A pesar de que el vial de conexión con la A-52 todavía no está siendo muy utilizado por los conductores, las situaciones conflictivas se produjeron de nuevo ayer a lo largo de varias horas. Como ya se había pronosticado, las mayores aglomeraciones no se dan tanto en el vial en sí, por tener dos carriles en cada sentido, sino en los intentos por entrar o salir de la ciudad.

Las rotondas de Os Remedios, bajo el puente del Milenio y bajo el puente de O Ribeiriño volvieron a vivir ayer situaciones próximas al colapso, con frecuentes retenciones. Y es que, según datos de la Policía Local, las glorietas venían soportando una alta densidad de tráfico incluso antes de que entrase en servicio la variante de enlace con la autovía Rías Baixas. Ahora, explican fuentes de la policía, la situación se ha vuelto más conflictiva.

Según los aforos de tráfico que con frecuencia realiza esta cuerpo municipal, las rotondas de Os Remedios distribuían una cifra de automóviles próxima a los 1.150 coches cada hora, sobre todo en los tramos de hora punta a partir de mediciones realizadas a lo largo de cuatro horas al día. Se trataba de una cantidad de automóviles que, salvo excepciones, se canalizaban sin dificultad por las glorietas hacia Pardo de Cela y Progreso, en dirección entrada, y hacia la avenida Ribeira Sacra o puente del Milenio, en dirección salida.

Diferencias

Sin embargo, nada más entrar en funcionamiento el acceso centro, la situación cambió de forma palpable. De los 1.150 coches hora contabilizados con anterioridad, se ha pasado ahora a los 1.450, de acuerdo con los aforos realizados por la Policía Local en horas punta, sobre todo a mediodía.

Pese a que la cifra no es excesivamente importante, las previsiones en principio no son halagüeñas porque, como es obvio, las previsiones es que se incremente el nivel de utilización del acceso en el futuro. Por lo tanto, los problemas serán mayores, según las estimaciones de fuentes policiales.

Sin embargo, donde radica la especial dificultad del tráfico sobre todo para entrar a la capital está, como queda dicho, en las rotondas. Los técnicos policiales estiman que la capacidad máxima de distribución de vehículos en las rotondas en las inmediaciones del propio acceso centro y de Os Remedios está en unos 1.600 automóviles cada hora. Así pues, días después de entrar en servicio la nueva variante, las glorietas están ya casi al límite de su capacidad.