En la onda de la suerte. Así están Mari Paz Comesaña, Álvaro Argibay García, Daría Caramés y Alejandro Quintas Crespo, los ganadores del sorteo de cuatro décimos con la terminación del dial de Radio Voz, el 00931. Paqui Sánchez en el estudio y Diego Espiño desde la calle realizaron ayer en directo el sorteo entre las personas que llamaron a Voces de Pontevedra para tomar parte en este concurso. Los encargados de dar la suerte en este caso fueron los viandantes con los que charló Diego Espiño, que fueron los que escogieron los números atribuidos a cada participante. Llegado el momento de dar esta primera sorpresa navideña, la que más se resistió fue Daría Caramés, a la que se tardó bastante en localizar. Y sin duda la historia más entrañable es la de Alejandro, un niño de 10 años que ha ganado después de que llamara su abuela, Nieves Outeda, para dar su nombre. En antena comentó que si el décimo resulta agraciado en el Sorteo de Navidad le comprará a su abuela una caja de bombones. Seguro que también algo más, que de momento los dulces no han subido tanto... Eso sí, todos los ganadores afirman que si la suerte les acompaña, les servirá para «tapar agujeros». Y que queden bien sellados, como dice Paqui.
Si además de tapar agujeros quieren hacer regalos, una opción está en la feria de artesanía Pontenadal, que abrió ayer en la praza do Teucro, donde permanecerá hasta el 5 de enero. Un total de 37 expositores ofrecen artículos de bisutería, cuero, madera, textil... Hay donde escoger.
Lamentablemente, no todo el mundo tiene la suerte siquiera de recibir un regalo en Navidad. Algo a lo que en Pontevedra quiere poner remedio la oenegé Proyecto Mundo, que estos días reparte en su sede (calle Alameda, 12-5º) 250 juguetes nuevos para las familias más desfavorecidas. Se trata de artículos que no pudieron enviar a los niños de Cuba y la República Dominicana dentro de sus tradicionales programas de hermanamiento, ya que según explicó su presidente, Carlos Maestro, son objetos grandes «y ocupaban mucho espacio para su traslado en avión hacia esas zonas». Los juguetes se entregan a aquellos niños menores de 12 años que acudan a la sede acompañados de sus padres.