La familia a la que el Concello expropiará su vivienda para dotar de una zona verde al entorno del estadio de Pasarón protagonizó ayer una protesta delante de la Casa Consistorial para exigir un mayor precio por su vivienda de 235 metros cuadrados, por la que se pretende pagar 43.000 euros. «Es un precio de los años treinta, cuando alrededor no hay ni un solo piso que baje de 180.000 euros, y eso si es de segunda mano», subrayaron José Martínez y su esposa, María Jesús Maquieira.
El matrimonio afectado y sus tres hijos instalaron dos grandes pancartas ante la puerta del Concello en la que se leía: «Lores, necesitamos vivenda, non limosna»; «Dictadores. Expropiación forzosa = familia a la calle» y «Vos podedes dormir tranquilos, nós non».
María Jesús Maquieira anunció que en los próximos días vendrá a su casa un tasador que expondrá el coste concreto de la vivienda, «y ese es el dinero que le pediremos al Ayuntamiento».
Precisamente, el concejal de Patrimonio, José Antonio García Lores, se mostró dispuesto a dialogar con la familia, a la que recibió ayer por primera vez. En la reunión, el edil les explicó el procedimiento legal a seguir y la obligación que tiene el Concello de aplicar escrupulosamente la legalidad. Así, le instó a presentar lo que se llama «hoja de aprecio», en la que han de especificar la cantidad que entienden justa. «Entón será o momento de comenzar a negociar entra ambas partes», subrayó García Lores. De no llegarse a un acuerdo, la familia afectada tendría que acudir al Tribunal Provincial de Expropiaciones. Y si aún así no les parece justo el precio, siempre tendrían la opción de plantear un contencioso.
Al término del encuentro, que duró una hora, los afectados subrayaron que el grupo de Gobierno local les había ofrecido una vivienda, bien en Monte Porreiro o bien junto al Mercado de Abastos, durante el tiempo que sea preciso como realojo provisional. «Pero a nosotros no nos convence este tema. Nos parecen muy buenas palabras, pero nosotros queremos hechos. Solo nos convence que nos den lo que es justo, lo que nos corresponde por nuestra casa», subrayó María Jesús Maquieira.
García Lores, por su parte, admitió que desde un punto de vista personal la valoración «parece baixa», pero evitó entrar a cuestionar «unha valoración feita por técnicos en base a criterios técnicos, nos que como político non podo entrar».
No obstante, matizó que la valoración de 43.000 euros es del año 2004, «e as condicións poden ter variado».