Gastronomía gallega revisada

María Conde maria.conde@lavoz.es

PONTEVEDRA

22 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Nada es lo que parece si uno quiere venderse más allá del Padornelo. Javier Veiga identificó el pasado martes cuál es el punto débil de la gastronomía gallega: el nombre de sus platos. El humorista grovense que presentó los premios HG&T-AGAXET 2007, en el Pazo da Cultura, dio su receta. Si el lacón con grelos es un platillo para chuparse los dedos, su nombre no vende. Pero si lo revisamos por variado de hervidos ibéricos a las mil legumbres, ¿a que cambia? Y que me dicen de las xoubas fritas; mucho mejor sardinitas de temporada en tempura. Ya para rematar, Veiga, que de esto sabe porque es nieto e hijo de hosteleros, rebautizó la empanada de zamburiñas como hojaldre relleno de reducción de vieras. Ojo a los profesionales, si se apuntan a actualizar sus cartas deberán añadir el copyright de Veiga. Y cobra un pastón.

Lo dijo él mismo, tras sugerir al respetable un aplauso acorde con su caché. Lo cierto es que Veiga fue un perfecto maestro de ceremonias en una noche muy alegre y emotiva. Y no solo para los ganadores, sino también para todos los nominados e invitados. «Os premios gastronómicos son como o sexo en grupo, o importante é participar». Más aplausos y carcajadas. Uno de los ganadores que más llegó al público fue Pepe Solla, galardonado con el premio al mejor cocinero del año. «Cada persona puede ser lo que quiera ser y espero que esto sea un buen ejemplo para mis tres hijos».

Junto al del mejor chef se repartieron en la noche otros trece Dagdas de plata que reconocen la excelencia turística de Galicia. El mejor vino del año fue el de la bodega de Rafael Palacios, As Sortes, un blanco de la Denominación de Origen Valdeorras. Mientras que el mejor producto para las conservas Los Peperetes, de Jesús Lorenzo Crespo, de Vilagarcía. El mejor profesional en sala, Alfredo Castelo, no tuvo pelos en la lengua para poner a caldo la Ley Antitabaco. «Llevamos fumando quinientos años», espetó, y recibió un sonoro respaldo del respetable. Veiga no perdió ripio y recomendó a las autoridades que si quieren vetar el consumo de tabaco, es mejor que suban el precio de los mecheros a 3.000 euros. Y, a ver quién da fuego.

Ya lo decía Veiga. Lo importante es el márketing. ¿Saben cómo se llama el plato del año? Cafeto-caldo de gambas. Un suculento y doméstico «consumado» elaborado como si fuera una infusión. Si quieren probarlo, pueden hacerlo en Casa Marcelo, de Santiago, y pedírselo a su creador, Marcelo Tejedor. Y sigan leyendo este diario que fue galardonado por la mejor labor informativa. Tanto que nos hemos enterado de que el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, cumplió ayer 40 años. ¡Muchas felicidades a todos!