Protestas por la progresiva reducción de fondos para los concellos y la pérdida de autonomía local
PONTEVEDRA
De una media de 10 millones por año solo para la provincia de Pontevedra a 55 millones para toda Galicia en cuatro años. Es la diferencia que hay entre el antiguo POL y la oferta que ahora llega desde Madrid y Bruselas para desarrollo local.
Solo dos de los 60 representantes municipales reunidos ayer levantaron la voz por lo sucedido. Uno fue el alcalde de Barro, José Antonio Landín Eirín, quien se quejó de la progresiva reducción de fondos para los concellos y de la pérdida de autonomía local que obliga a los alcaldes a «mendigar» por los despachos sin que ni siquiera les reciban en muchas ocasiones. El otro fue Arturo Grandal, quien señaló que, descontado el IVA y el resto de los impuestos, los 55 millones para toda Galicia se quedarían en 40.
Landín se quejó igualmente ante Xosé Crespo, en su calidad de político cercano a la Femp y a la Fegamp, de que no haya más presión por parte de estos entes ante la Xunta y el Gobierno. Asimismo denunció que el último intento de lastrar las finanzas de los pequeños municipios es obligarles a pagar los juzgados de paz.
Por su parte, Rafael Louzán, se quejó de nuevo de que el reparto de los fondos Feder queda ahora en manos de la Xunta y el Gobierno, en vez de hacerlo la Diputación en función de la población y el territorio. No obstante, Louzán evitó en la reunión de alcaldes -entre los que había varios del PSOE- tacharlo de «partidista» como hizo en días pasados.