El análisis del Plan General destaca el caos del transporte en la ciudad

PONTEVEDRA

21 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Lo padecen a diario cientos de pontevedreses. Pero el equipo redactor del Plan General lo ha puesto negro sobre blanco en el análisis previo al Plan General, que debe dibujar el futuro de la ciudad de Pontevedra. El transporte público en la ciudad es «disperso», «falto de coordinación», con una dudosa «calidad» y sin «condiciones óptimas de transbordo».

De ahí que la última voz de alarma la haya dado la Universidad. Solo en el ámbito académico, más de mil quinientos alumnos que cursan sus carreras en el campus pontevedrés padecen a diario la descoordinación. Llegan en tren a la estación, pero desde allí se ven abocados a hacer el resto del trayecto hasta el campus por sus propios medios. En el peor de los casos, andando. Porque la ciudad carece del transporte público al que obliga la ley.

De hecho, el mismo análisis del Plan General que advierte de la falta de compenetración de los servicios de transporte en la ciudad sitúa precisamente la estación de tren y el conjunto que forma con la de autobús como el idóneo polo multimodal de comunicaciones, en el que estarán presentes el vehículo privado, el autobús metropolitano e interurbano y el ferrocarril.

«Sen embargo -dice el texto-, non pode dicirse que na súa xestión, nin na súa organización nin no seu funcionamento o sistema de transporte pontevedrés se atope suficientemente coordinado como para que poida entenderse, en todos estes aspectos, como tal sistema multimodal, sobre todo, entre outras razóns, pola falla dun auténtico transporte urbano». El equipo encargado de diseñar el futuro de la ciudad a través del documento de planificación urbanística advierte de que la extensión del suelo urbano «relativamente denso» continuará creciendo y, por lo tanto, «aumentando a necesidade dun transporte netamente urbano por aumento de usuarios e distancias de servizo».

Sin embargo, el objetivo que se marca el equipo redactor está hoy aún muy lejos. El billete único, que permitirá hacer transbordos entre líneas interurbanas sin coste adicional para el viajero no se implantará en Pontevedra hasta el año 2008. La intención de la Xunta era hacerlo ya en el 2006, pero los problemas en la firma de convenios con los ayuntamientos beneficiarios y polémicas por dónde ubicar los nudos de transbordo entre líneas dentro del casco urbano pontevedrés han ocasionado que el servicio se demore ya en casi dos años.

Sin embargo, y pese al punto de partida caótico del transporte público que describe el propio equipo redactor del Plan General en Pontevedra, los objetivos son ambiciosos. Consultora Galega, la firma encargada de realizar el Plan General, apunta a la necesidad de coordinar los servicios de transporte más allá de las tarifas y la reordenación de líneas.

Lo que se sugiere, ya que las competencias de transporte van más allá del diseño urbanístico de la ciudad, tal y como reconoce la propia Consultora Galega, es desarrollar un marco tarifario integrado para potenciar «os tipos multimodais de transporte». O lo que es lo mismo, mejorar las sinergias entre tren y autobús -el avance del Plan General habla también de la bicicleta- para que Pontevedra pueda beneficiarse realmente de su posición en el área urbana de las Rías Baixas.

De momento, tal y como comprobó La Voz la semana pasada en un seguimiento de las conexiones entre Vigo y Pontevedra, el despegue del tren se ve lastrado por la falta de conexiones con el autobús.

La suma de solo tres nuevas frecuencias al día en el tren entre Vigo y Pontevedra ha permitido incrementar un 14% los usuarios en seis meses. Quince mil viajeros que se apearán en los andenes de la ciudad sin alternativas de conexión. Mil quinientos de ellos, estudiantes que padecen así el caos del transporte en la ciudad.