Javi Gracia no escondió su decepción por los tres puntos que se han esfumado del municipal de Pasarón ante el Lanzarote. El técnico aseguró que lo de ayer «ha sido un palo muy duro» y esgrimió como testimonio que «hemos hecho un partido bastante serio y hemos hecho también un esfuerzo terrible para intentar ser superiores al Lanzarote, pero al final no hemos materializado las ocasiones de las que hemos gozado en superioridad numérica y con el marcador a favor. Es algo que ocurre constantemente por falta de intensidad y de seguir a tope hasta el final del partido».
Y es que Gracia asume que «cuando no transformas las oportunidades que tienes pasa esto. Además, hoy en día cualquier equipo te genera sus ocasiones y tiene su oportunidad».
La gran duda que se respiraba en el ambiente era que si el sobreesfuerzo que implicó la competición copera el pasado miércoles había podido pasar factura en los instantes decisivos del encuentro, a lo que Javi Gracia respondió con un sincero «pues parece que sí». El entrenador apuntó también sobre este tema que «debe ser que está afectando porque en los partidos anteriores no se consiguió ganar y ahora, después de la clasificación, contra el Lanzarote no hemos logrado ni un punto. Se nos ha escapado una clara victoria cuando parecía, a cinco minutos del final, que ya estaba todo hecho».
Sobre la polémica arbitral, donde como es habitual no quiso entrar, el técnico del Pontevedra confesó que «en el primer gol de Igor, todavía no sé porqué se anula». Sea como fuere, Gracia explicó que «no ha sido un partido en el que nos hayamos impuesto al rival con tanta claridad. Ha faltado frescura para definir bien y rematar el encuentro».
Vázquez, incrédulo
El capitán granate, Alejandro Vázquez, reconoció al término del encuentro que «es increíble como se nos ha ido un partido que teníamos tan controlado. Hemos sido mucho mejores que el Lanzarote pero por desgracia estos no son los tres primeros puntos que han volado de casa». Para el astuariano «la clave está en el primer gol, que nos ha descolocado y luego no hemos sabido reaccionar».