Vendimia con premio

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

La época de vendimia ya comenzó en las bodegas adscritas a la Denominación de Origen Rías Baixas y como buen presagio de la que parece que será una campaña de mucha calidad de la uva, aunque menos cuantiosa que la del pasado año, ayer tuvo lugar la entrega de premios a tres vinos de esta denominación, de la cosecha del año 2006, que coparon los galardones de la cata concurso de vinos blancos gallegos que organiza la Casa de Galicia de Bilbao. Dicho certamen se celebró el pasado mes de junio en el transcurso de la Feria de Galicia en aquella ciudad vasca. José David Hidalgo, secretario de la citada cata concurso y vicepresidente de la Casa de Galicia de Bilbao, fue el encargado de entregar las placas acreditativas a los representantes de las tres bodegas de los vinos ganadores que fueron Condes de Albarei 2006, de la bodega de su mismo nombre, Quinta de Couselo 2006, y Señorío de Rubiós, de Bodegas Cotorredondo. Recogieron sus trofeos representantes de las citadas bodegas, respectivamente, Roberto Juncal, Eladio Díaz y Antonio Méndez. A ese concurso se presentaron un total de 48 caldos blancos gallegos y el jurado estuvo formado por catadores de la Asociación de Sumilleres de Euskadi, con su presidente Antonio García Gómez al frente. Este colectivo viene realizando su función desde el principio de este certamen, del que este año se celebró su décimo segunda edición.

El gerente de Rías Baixas, Ramón Huidobro, aprovechó la ocasión para hablar sobre la vendimia, que empezó la semana pasada en la zona de O Condado, que es donde antes madura la uva, y O Rosal, con cinco empresas y hoy, con la incorporación de las grandes cooperativas del Salnés, se extenderá por el resto de la denominación. La cosecha se presenta en las cifras habituales de 6.000 o 7.000 kilos por hectárea, un rendimiento considerado normal por los especialistas, aunque lejos de los números del pasado año, en torno a los 9.000 kilos, que fueron excepcionales. Huidobro subrayó que el estado sanitario de la uva es muy bueno y también la maduración, a lo que contribuyó la climatología de la última quincena de agosto y primera de septiembre, que permitió que la uva madurase y cogiese mucha graduación. También se espera que el buen tiempo continúe para facilitar las labores de recogida.

En presencia del presidente del Consello Regulador, Ramón Meiriño, el gerente dijo que este año se incorporaron 300 hectáreas más a la denominación, que alcanza un total de 3.500 hectáreas. Además, tienen inscritas 192 bodegas, y otras diez están en período de formalizar su entrada, si bien también Rías Baixas controla su vendimia. Indicó asimismo que se han contratado a 70 inspectores de vendimia que realizarán funciones en bodegas, viñedos y de transporte, en los movimientos de uva o de mosto entre sus zonas, y desde la Subdelegación del Gobierno confirmaron también todo el apoyo de las Fuerzas de Seguridad del Estado para ordenar el tráfico en esta época en la que circulan muchos vehículos desde los distintos viñedos hasta las bodegas.