Nadie conoce las especies de culebras y lagartos de las islas atlánticas como el biólogo Pedro Galán, que encontró ejemplos sorprendentes de adaptación al medio
13 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La isla de Ons alberga la mayor variedad de especies de reptiles del Parque Nacional Illas Atlánticas, tanto por sus dimensiones como por el estado de conservación de sus hábitats. El profesor titular del departamento de Biología Animal de la Universidad de A Coruña, Pedro Galán, ha dedicado muchas horas al estudio de estos animales en las islas Cíes y Ons desde los años setenta, llegando a publicar un libro monográfico sobre sus hallazgos sufragado por el Ministerio de Medio Ambiente.
Galán continuará ahora su estudio sobre las diferentes especies de reptiles isleños a lo largo de este año y el próximo, con el fin de hacer un seguimiento de sus poblaciones y conocer si éstas han aumentado, se mantienen o disminuyen. Se trata de un complejo trabajo científico, que implica la elaboración de censos para cada especie y la comparación de los datos nuevos con los recabados en campañas similares a lo largo de tres décadas.
Impacto de los humanos
El menor impacto de los humanos en Ons ha beneficiado más a su fauna que a la existente en Cíes. Galán señaló: «Ons es una isla que ha sufrido menos alteraciones que Cíes. Tiene menos turistas y el impacto sobre su fauna es menor. Tiene poblaciones importantes de reptiles». El valor de esta isla buenense no tiene lugar a dudas para este científico gallego: «Ons es la isla más grande de la costa gallega y tiene el mayor número de especies de reptiles».
El inventario realizado por Galán ha permitido certificar poblaciones de siete especies. Algunas de ellas han desarrollado unos comportamientos peculiares, que han llamado la atención a la comunidad científica sobre la capacidad de adaptación de algunos animales.
Destaca en este sentido la culebra viperina (Natrix maura). El biólogo manifestó sobre este reptil: «Se trata de una singularidad importante del parque. Es una culebra acuática, pero vive en los ríos. En Ons nos encontramos con el raro caso de que se ha adaptado también a vivir en aguas marinas». Curiosamente, el impacto directo del Prestige no fue grande en esta especie porque estos animales estaban invernando.
Esta culebra tiene poblaciones importantes tanto en la isla principal como en Onza, donde únicamente se ha confirmado la existencia de otro reptil, en este caso la lagartija ibérica (Podarcis hispánica). El islote de O Centolo está desprovisto de este tipo de especies por sus escasas dimensiones. Galán indicó que las lagartijas ibéricas de Ons presentan un tamaño mayor que las continentales. Se trata de un fenómeno común a la adaptación de las especies al medio en otras islas.
En este archipiélago, no existen especies endémicas de reptiles. Éstos comparten, a priori, las mismas características genéticas que sus congéneres del continente. «Se trata de islas costeras que estaban unidas a tierra firme y que se quedaron aisladas después del deshielo de la última glaciación», matizó Galán. Se están haciendo estudios genéticos, pero añadió que estos enclaves llevan separados unos pocos miles de años, con lo que «no es apreciable una diferenciación genética».
En este archipiélago buenense viven también el lagarto ocelado (Larceta lepida), el eslizón tridáctilo (Chalcides chalcides), el lución común (Anguis fragilis), la culebra de escalera (Elaphe scalaris) y culebra lisa meridional (Coronella girondica). Este biólogo señaló que existen citas antiguas sobre la existencia de eslizón ibérico (Chalcides bedriagai), pero él nunca encontró un ejemplar en estas islas, por lo que cree que posiblemente se haya extinguido.
Conservación
Galán considera que la ejecución de unas precauciones generales deberían ser suficientes para conseguir preservar esta biodiversidad. Recuerda que todas las especies de reptiles de la isla son inofensivos para los hombres. Aconseja que se controle, conserve y restaure el hábitat, con la supresión, por ejemplo, de árboles no autóctonos.
Otras medidas se deben orientar a controlar especies carnívoras, como los gatos y las ratas. Una mención aparte la merece el visón americano, que al tratarse de una especie acuática, es un riesgo potencial. Afortunadamente, no se han localizado ejemplares en Ons, aunque sí ha causado estragos en Sálvora y Cíes. También sería aconsejable restringir el acceso de humanos a algunas zonas sensibles de la isla y conservar los escasos puntos de agua dulce que quedan.