Aunque el club de balonmano Teucro sea un equipo de hombres hay un espacio en él para una importante figura femenina. Esa gran mujer que se esconde tras ellos es Alicia Montes, la dicharachera jefa de prensa del club y, en el fondo, también, uno más del equipo.
-Trabaja rodeada de hombres, ¿cómo se lleva?
-Muy bien, me siento como una reina, me tratan todos muy bien, incluso demasiado bien, les doy mucha penita; creo que me ven como la débil porque me tomo muy a pecho las cosas y ellos parece que desempeñan el papel de hombres fuertes y me protegen.
-¿Dan mucho la lata los medios de comunicación?
-No, aquí en Pontevedra como nos conocemos todos no hay ningún problema. Yo estudié Publicidad y Relaciones Públicas y me parece que es una profesión que tiene mucho mérito. Creo en la labor informativa y que para informarse hay que preguntar. Y yo estoy aquí para responder.
-¿Por qué en un club de balonmano?
-Porque llevo 20 años viendo balonmano. Mi hermano con 9 años empezó a jugar en el Teucro y desde entonces aquí estoy. Pero me gustan todos los deportes, también soy socia del Pontevedra... Aunque lo del Teucro dicen que es como los del Atleti: se nace teucrista.
-¿Pero de ahí a estar metida hasta el cuello?
-No sé... cuando presenté el proyecto de fin de carrera me preguntaron que en qué me gustaría trabajar, y respondí que en relaciones con la prensa en un club deportivo... y mira, se cumplió, no es el Madrid pero para mi tiene mucho más valor hacerlo aquí.
-¿Cuál ha sido el momento más emocionante que ha vivido en el club?
-El año pasado y la piña que había en el equipo. Cuando las cosas se pusieron un poquito cuesta arriba y tuvimos que arrimar todos un poco el hombro. Me di cuenta de que hay gente aquí que si no llega a ser por ellos este club lo tendría difícil, y ponen parte de su vida personal aparte de la profesional en esto. Para mi lo más importante de este club es su valor humano.