Cerco a la historia

C. Lago / M. Conde / L. Penide redac.pontevedra@lavoz.es

PONTEVEDRA

En el marco de la exposición Pontevedra, peirao de historia que se exhibe en la Casa das Campás con motivo de la reciente celebración de la Feira Franca, ayer tuvo lugar la presentación del libro Os cercos e as ordenanzas pesqueiras galegas, del historiador Juan Juega Puig. El libro, editado por el Concello de Pontevedra, está dedicado por su autor a Miguel González Fernández, «o mellor mareante da Ría de Vigo», como lo define. El especialista recordó que ya hace más de cien años, Casto Sampedro estudió las ordenanzas de pesca, tema ahora retomado con una nueva documentación aparecida en los archivos de la Real Cancillería de Valladolid sobre las normas vigentes entre los mareantes de Pontevedra en 1507. El libro presenta por primera vez el origen cierto de los cercos y la introducción en la Boa Vila de las ordenanzas de pesca. Ordenanzas de Sarmiento. Hasta los años centrales del siglo XVIII, cuando el Estado asume el control de la actividad pesquera, los mares gallegos carecían de una reglamentación propia. Según recoge Juan Juega, las ordenanzas redactadas por el ministro de la provincia marítima de Pontevedra y hermano del padre Sarmiento, Javier García Sarmiento, se pueden considerar como las primeras con fuerza legal, al contar con la preceptiva confirmación real, en 1750. Con anterioridad, existen ordenanzas pesqueras pero sin autorización de los monarcas, por lo que carecieron de la oportuna legalidad ante los tribunales de justicia. No obstante, el historiador pontevedrés recoge una serie de ordenanzas de la cofradía pontevedresa del Corpo Santo, que se inician con las redactadas en 1523. Con ellas se pretende regular la pesca especialmente ante la aparición de nuevas artes, como los cercos.

En la presentación de Os cercos e as ordenanzas pesqueiras galegas, el autor de la obra estuvo arropado por el alcalde, Fernández Lores, y el director de la Uned, Gerino Calvo. Y entre las numerosas personas que acudieron a la presentación en la Casa das Campás estaba el ex concejal socialista Roberto Taboada, que el próximo día 15 recibirá un homenaje auspiciado por la Federación de Vecinos Boa Vila. El libro está dividido en varios capítulos, que comienzan con las cuaresmas y vigilias, «tiempo de sardiñas», para seguir con las crisis de la sardina -que marca el declive de la esplenderosa actividad portuaria de la ciudad a partir del año 1575- y la pesca de altura; las artes, y las técnicas de salazón, antes de adentrarse en las primeras ordenanzas de pesca.

Seguimos vinculados al mar, pero en otro terreno muy distintito, el que se refiere a las distinciones de la Armada. Doce años al frente del Ayuntamiento marinense le han servido al ex alcalde Francisco Antonio Santiago Fernández para ser distinguido con la Cruz al Mérito Naval, que le entregarán en las instalaciones de la Escuela Naval de Marín el próximo día 14 de este mismo mes, en una ceremonia que tendrá lugar a las 13 horas. A lo largo de sus años en la alcaldía, Santiago tuvo una estrecha relación con el principal centro de formación de la Armada y con los sucesivos directores a los que conoció estando en el cargo, así que suponemos la ilusión que le hará este homenaje. La Cruz al Mérito Naval, que tiene forma de cruz latina y lleva en su anverso un ancla centrada sobre los brazos verticales, la lució, por ejemplo, el Príncipe de Asturias en su boda. También él la recibió al terminar su formación en la Escuela Naval Militar marinense.

E igual de ilusionados que Antonio Santiago deben de estar la concejala Margarita Castejón -también socialista como el ex alcalde de Marín- y su marido, el juez del Supremo Luciano Varela. No en vano, el más pequeño de sus hijos, Pablo, acaba de ser destinado a la Fiscalía de la Audiencia de Pontevedra, donde ya había estado realizando las prácticas bajo la tutela del fiscal Benito Montero. Lástima que no puede compartir estancia en la comarca con su hermano, Xermán, quien a finales del pasado año abandonó el juzgado marinense para incorporarse al de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Figueras, tras ser ascendido a magistrado. Por cierto, que si las cosas siguen así, la toma de posesión de Pablo Varela Castejón en el ministerio público pontevedrés podría llegar a coincidir con la del fiscal jefe. El Consejo Fiscal podría celebrar una reunión a finales de septiembre, previsiblemente el día 25, para designar a su candidato y elevarlo ante el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido. En juego se han posicionado tres posibles candidatos: César del Pozo, que aspira a la reelección; Augusto Santaló; y el vigués Juan Carlos Aladro.