La lluvia únicamente permitió a Burning interpretar tres temas

PONTEVEDRA

16 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

pontevedra | Una persistente lluvia deslució el festival de rock organizado este martes en la plaza de A Ferrería y provocó que Burning, el último de los grupos en salir al escenario, tuvieran que suspender su actuación cuando sólo llevaban tres temas.

Al parecer, el agua mojó la mesa de mezclas y determinó la cancelación del espectáculo. Fue, nunca mejor dicho, la gota que colmó el vaso. La lluvia fue, también, directamente responsable de que la céntrica plaza registrase la menor de las entradas de los conciertos hasta ahora celebrados por las fiestas de A Peregrina. Entre quinientas y un millar de personas asistieron al festival, muchas de las cuales aguantaron el aguacero desde que el inicio del festival hasta que las circunstancias obligaron a ponerle fin.

Hasta ese momento, ya habían actuado The Cell, Los Deltonos y Sugar Mountain. Los checos demostraron en A Ferrería su potente directo. La mayor parte de sus canciones fueron una brillante combinación de sonidos próximos al rock duro con ritmos de cadencia sureña.

Una cadencia que explotaron Los Deltonos en buena parte de su recital. Los cántabros intercalaron temas en acústico, canciones clásicas, composiciones de ambiente country y, como no, al menos una de las versiones de su ultralimitadísimo álbum Six Pack, concretamente Los roqueros van al infierno de Barón Rojo. Pese a la lluvia, Hendrik Röever y compañía dejaron patente la calidad que atesoran. Además, el líder de Los Deltonos no dejó pasar la ocasión para lanzar un guiño a sus anfitriones, Sugar Mountain, al interpretar una de sus composiciones.

De hecho, la conexión de Hendrik Röever con los pontevedreses se dejó notar también en el concierto de estos últimos, los terceros en asumir el protagonismo del festival, cuando interpretó una de las canciones con Sugar Mountain.

La velada no le hizo justicia a los pontevedreses. La lluvia a punto estuvo de aguar su recital en la plaza de A Ferrería, donde pese a las circunstancias dejaron patente que ya no son unos recién llegados al mundo del rock.

Su actuación comenzó fuerte, potente y guitarrera. Aquí los Sugar Mountain echaron por tierra cualquier atisbo de tópico y, al mismo tiempo, dejaron claro que, hoy por hoy, son uno de las agrupaciones llamadas a liderar en un futuro el rock español, mientras que en la segunda fase de su actuación, claramente acústica, los pontevedreses acreditaron una madurez interpretativa difícil de atisbar en el actual panorama musical español.

Su paso por Pontevedra concluyó con un retorno al rock más clásico, ese que consigue magia del rascar de una guitarra eléctrica y del golpear de unas baquetas contra una batería. Y llegaron las sorpresas, ya que al dueto con Hendrik Röever se sumó el hecho de que Johnny Cifuentes, cantante de Burning, acompañó a Sugar Mountain en su revisión de uno de los clásicos del rock: Honky town woman.