La tecnología reinventa la tradicional energía a partir de combustibles vegetales
10 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Un humo blanco sale de la chimenea y se difumina entre los árboles. Junto al bosque, huertas y plantaciones completan el paisaje en el que el que se integra la ciudad. En la caldera arden restos de poda, maleza, cortezas y astillas que calientan el hogar. La imagen recuerda a la Galicia más tradicional y, sin embargo, los avances tecnológicos en el aprovechamiento de la biomasa la convierten en el más moderno de los escenarios. Una ciudad que vive del bosque, que aprovecha los recursos que produce y que se ocupa de mantenerlo productivo y saludable. Las nueva tecnología selecciona los productos vegetales, los procesa para hacerlos más eficientes y mejora la combustión para reducir las emisiones y aprovechar al máximo la energía. Proporciona agua caliente y calefacción y produce energía eléctrica para el resto de las necesidades domésticas. Es el modelo por el que apuesta el profesor Rafael Jiménez, frente a las grandes plantas de biomasa que se proyectan en Galicia. Jiménez, que ayer visitó Pontevedra con motivo del curso sobre energías renovables de la UNED, cree que un sistema de pequeñas calderas para abastecer edificios o comunidades de propietarios reducirían en gran medida el impacto ambiental. «Hoy en día una caldera de biomasa es un 40 o 50% más cara, pero existen innumerables subvenciones puesto que la energía que más está apoyando la Unión Europea. Además, el combustible es mucho más barato». El profesor aboga por cooperativas agrarias que se encarguen de producir y recoger y procesar biomasa para su venta directa o para abastecer a empresas especializadas».