Poesía a bordo

La Voz

PONTEVEDRA

FOTOS: RAMÓN LEIRO

Praza da Ferrería

23 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Llegó, como había anunciado, por San Xoán, pero ya está pensando en la puesta a punto de su barco para el próximo año. Suso Leiro no pudo cumplir su deseo de llegar a la tumba del Titanic y lo intentará de nuevo a partir de marzo, cuando los días allí sean más largos. El navegante fue recibido por familiares y amigos cuando atracó en el puerto de Sanxenxo y, después de descansar unas horas resumió su viaje. «Ha sido un poco duro -comentó-, por el temporal que había allí. Aunque ninguna vela se rompió, sí que hubo momentos duros, como cuando se dobló el eje del timón, se estropeó la radio de largo alcance o el agua entraba por todas partes y mojó los equipos electrónicos. El barco es pequeño, y los golpes del mar te mandan por el aire». A pesar de que navegar solo supone estar, como dice Leiro, «24 horas de guardia» y su cuerpo muestra huellas evidentes del desgaste, el navegante ha tenido tiempo incluso para componer poesías durante este y otros viajes. A algunas de ellas también les ha puesto música. «Ahora tenemos la ventaja de que llevamos el ordenador, para ver las cartas náuticas, las mareas, los horarios... Y todo lo que se te ocurre lo puedes ir grabando», explica. Leiro dice que tiene poesías sobre el amor, la navegación, la fantasía, el mismo Titanic, las sirenas, los mensajes en botellas o también fantásticas y su ilusión es verlas publicadas algún día. Leiro dice que no se tomará tiempo de descanso, porque asegura que en tierra ya descansa relajando la mente. Así que ya está pensando en los retoques que le dará a su barco para emprender su nueva aventura. Uno de los aspectos que más trabajará será el de la impermeabilización. «Los barcos cada vez tienen más aparatos eléctricos y como el agua del mar es salada, si se mojan te puedes quedar hasta sin comunicación», señala. Y además, también estudia la instalación de unas nuevas velas más modernas, de menor tamaño pero mejores para frenar el viento. Quienes no tuvieron que hacer un viaje tan largo para una merecida recompensa culinaria fueron los participantes en el primer encuentro de ocio y tiempo libre para personas sordas que ayer organizó en A Escusa (Poio) la Asociación de Sordos Río Lérez de Pontevedra. Los asistentes pudieron degustar churrasco, empanada, queso y embutidos. Y por la noche, tenían previsto ir a la hoguera de A Seca.