«Lo que más nos separa del pacto es la lectura del resultado electoral»

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Entrevista | Teresa Casal Considera que al Bloque le cuesta adaptarse a su bajón y reconoce que la negociación es más difícil que hace cuatro años, pero, si hay acuerdo, el gobierno será más fácil, dice

09 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?eresa Casal no vio cumplidas sus expectativas de dar la vuelta a la coalición, aunque la distancia de sus socios se ha acortado tanto que puede pactar de igual a igual con el BNG. Como viene repitiendo no es lo mismo 7-6 que 10-5. -Telmo Martín ya no cuenta con usted como contrincante para el 2011 ¿Ha sido su última oportunidad de ser alcaldesa? - No. Creo que di un paso muy importante para ser alcaldesa de Pontevedra. Y Telmo Martín, pobrecito, que se vaya preparando para el 2011. -¿Podría serlo en la sombra con el pacto que se cocina? -Tengo muy claro que alcalde debe haber uno. Lo dije y lo mantengo. Otra cosa es que la capacidad de responsabilidad -no me gusta decir poder- que tengas en un gobierno de coalición pueda ser más o menos amplia. Se dan unas circunstancias completamente distintas a las de hace cuatro años y se deben reflejar. -¿Es más difícil entenderse ahora con el Bloque que hace cuatro años? -Pues... Creo que la marcha del futuro gobierno, si llegamos a un acuerdo, no será difícil porque nos conocemos más. Será más fácil porque, seguramente, ya no entraremos en cosas en las que antes entrábamos, más que nada por desconocimiento de las personas. Sin embargo, llegar a ese acuerdo de gobierno quizás es más difícil porque a los que tuvieron una diferencia de 2-1 con nosotros, indudablemente les cuesta adaptarse a tener menos. Todos nos adaptamos fácilmente al más, pero no al menos. Entonces, quizás sea más difícil llegar al pacto en estas circunstancias. Hay una parte que se tiene que dar cuenta de que fue para abajo, que tuvo un rechazo de la ciudadanía, mientras que hay otra parte que tuvo más apoyo de la ciudadanía. Pero insisto en que si llegamos a un acuerdo la marcha del gobierno será bastante fácil. -¿Qué es lo que más los separa en este momento de la negociación? -Casi lo que acabo de describir. Del resultado de las elecciones cada persona hace una lectura distinta y yo creo que lo que más nos separa en estos momentos es la lectura que hacemos de los resultados cada una de las partes. -¿Quién está siendo más duro en la negociación, el BNG a la hora de ceder o el PSOE a la hora de exigir? -De los tres de mi grupo que estamos en la mesa yo tengo la responsabilidad del cabeza de lista y mis posturas son más marcadas. Respecto al Bloque, no estamos en la situación de hace cuatro años de pedir y veremos. Ahora estamos casi en empate, consecuencia de que unos subieron y otros bajaron. Aquí nadie pide o exige y nadie da o no da, aquí hay que llegar a un acuerdo. -¿Habrá gerencia de Urbanismo para «neutralizar» a Mosquera, se quede el Bloque o no con esa área? -Habrá gerencia de Urbanismo, pero no para neutralizar a nadie. -¿Podrán seguir vendiendo y desarrollando los nacionalistas su modelo de ciudad? -Yo siempre hablé de que el modelo de ciudad lo tiene que poner el Plan General de Ordenación. Es una constante en todas mis declaraciones y sigo diciendo lo mismo. -¿El día 16 habrá acuerdo total o parcial? -Yo creo que podría ser completo o tremendamente cercano a lo que puede ser el pacto total. -La niña bonita del Bloque, a conservar, es el Urbanismo. ¿La del PSOE es el área de Servicios Sociales? -En lo que más estamos de acuerdo es en los principios de actuación, de priorización, de hacer un gobierno estable y fuerte. No quiero entrar a decir cuál es la niña bonita de cada quien. De momento, todo lo que se refiere a reparto de áreas está abierto. -Usted dijo que había aprendido mucho en los últimos cuatro años. ¿Qué no está dispuesta a permitirle esta vez al Bloque? -La lealtad institucional, siempre dirigida a los ciudadanos -quiero que esto se me entienda bien-, es una prioridad absoluta para encarar un nuevo gobierno conjunto. Que esa lealtad sea por las dos partes, por supuesto. -La deslealtad es un reproche mutuo. ¿Quien fue más desleal, el Bloque o el PSOE? -Sólo voy a decir que gente del BNG de otras ciudades me han dicho a mí o a conocidos míos que yo había sido un ejemplo de lealtad. -Una de sus máximas es el diálogo y la participación ciudadana. ¿Aceptaría reeditar los consellos territoriales del BNG que el PSOE tumbó en el primer mandato? -La Ley de Grandes Ciudades recoge un estilo de participación ciudadana que es la que yo quiero llevar a cabo. Y tiene muy poco que ver con aquellos consellos territoriales del Bloque.