Praza da Ferrería
02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.No fue una fiesta al uso pero casi. El Grupo Desfunción, formado por seis alumnas de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, había llenado el casco viejo de lunares rojos para anunciar la cita de ayer en un escenario inmejorable: la praza da Pedreira, que se convirtió en un gigantesco taller de arte. Todos los que quisieron y se lo propusieron pudieron participar en la multitud de actividades y talleres que relacionados con el arte se desarrollaron a lo largo de toda la jornada. Además de los lunares, las jóvenes habían repartido dípticos bajo el lema de Coméntalo con tu vecino, y la publicidad, al parecer, dio resultado. Asimismo, el objetivo de sacar la facultad a la calle y de que la gente vea que los estudiantes son personas activas, como comentaba Izaskun Canales, una de las miembros del grupo, fue logrado. Lo que también requiere su arte es la elaboración del buen vino, como el que ayer corrió por la fiesta del caldo de Barrantes, en Ribadumia, que celebró su día grande. Miles de personas se desplazaron hasta la Carballeira de Barrantes para probar los mejores tintos del año y disfrutar del pregón del grupo de Corre Carmela que Chove, de Radio Voz -Xacobe Pérez, Moisés Morales y O Parga- y participar en la comida de confraternidad, a base de pulpo, carne y el mejor tinto posible. Allí estaban la alcaldesa, Salomé Peña, el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, y otras 700 personas de toda la comarca. Premios En cuanto al concurso de caldos, los tres primeros premios de cada categoría -tintos y autóctonos- fueron para cosecheros locales. En el primer apartado, los vencedores fueron Carmen Nuñez, de Lois; Fátima Fontán, de Sisán y Susana Mosteiro, de Barrantes, seguidos de Peregrina Reguera, de Maie, Francisco Abuín, de Leiro y José Luis Núñez, de Ribadumia, se llevaron los restantes. Y la otra categoría, los seis primeros premios fueron para Albino Abal, José Luis Abuín y Daniel Abal, de Ribadumia; Severo Piñeiro, de Vilariño; Bodegas Núñez de Vilanova y Cristina González, de Corvillón. Quienes también se reunieron fueron algunos de los integrantes de los equipos de fútbol sala de Radio Voz y Miranda Diseño que entrena con mano firme Ramón Rodríguez Miranda. La cita se ha convertido ya en una tradición al término de la temporada regular, en la que los conjuntos han tenido resultados dispares. Miranda no dudó en agradecer la confianza que sus pupilos pusieron en él haciéndoles entrega de unos obsequios simbólicos. La cena, a base de entrantes variados y jarrete guisado, se extendió hasta primera hora de la madrugada. Y la ocasión lo merecía. No en vano, la presidenta de ambos conjuntos, María Elena Fontenla Ruibal, recientemente fue madre por segunda vez. En esta ocasión, el pequeño Guillermo Mateo no pudo acercarse hasta Casa Pampín, pero otro cantar será dentro de doce meses... Por cierto, por el Miranda Diseño se dejaron caer Gonzalo, un seguro en el equipo; Sergio, la elegancia personificada; Uxío, una perla en estado puro; Víctor, el guay aunque con excelente técnica; y Lulú, desequilibrante y chulito a más no poder. Por su parte, por el Radio Voz acudieron Chano, la velocidad trasmutada en ser humano; Nacho, un crack con la pelotita; Jaime, el primo de Zumosol capaz de liar a su propia sombra; Julio, Camacho en estado puro, tanto por los sudores como por el estilo de juego; y Alfredo, el portero más solidario con los delanteros contrarios. Una gran plantilla, en resumen.