El complejo lúdico deportivo de A Parda fue diseñado por el estudio de los arquitectos Guadalupe Piñera y Jesús Irisarri Castro, ganadores del concurso convocado al efecto por la Consellería de Familia, Xuventude e Deportes del anterior gobierno gallego. Se trata de un proyecto vanguardista a modo de parque y jardín, equipado con infraestructuras deportivas al aire libre, entre ellas dos piscinas y otras áreas de jugo y ocio. Los edificios construidos como pabellones de jardín pretenden recrear los claros de un bosque, según los autores. Se trata de una arquitectura de recintos encadenados que, junto a grandes arboledas, conforman un parque urbano, donde conviven a su vez diversos tipos de vegetación al igual que las edificaciones propuestas. El complejo prevé una relación peatonal con la ciudad, así como el encuentro con la estación de tren mediante una barrera vegetal. El anteproyecto expuesto en su día incluía, además de las piscinas, salariums de madera y césped, vestuarios, cafetería con porche al aire libre, zonas de ocio, una pista de futbito, pistas de pádel, de baloncesto, de monopatín, de squash, pistas de footing y áreas de paseo. El complejo proyectado es muy atractivo e innovador desde el punto de vista arquitectónico y paisajístico, pero tendría un elevado coste de mantenimiento y el Concello pretende algo más funcional y ajustado a las necesidades reales de la ciudad en cuanto a equipamientos deportivos.