Begoña Amorín y Marcos Cabaleiro representarán a la provincia en el certamen de Miss y Míster España. Valga planta una camelia que lleva por nombre La Bella Otero
17 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Ella es Begoña Amorín Rodríguez, tiene 20 años y mide tanto como Nicole Kidman, 1,82 de altura. La representante de la provincia al certamen de Miss España 2007, según la web oficial del concurso, tiene cabello castaño, ojos marrones y medidas de 90-65-95. Y lo cierto es que este año le tocaba ser miss. En el 2005, en su primer intento, quedó primera dama de honor en Miss Pontevedra y el pasado año el concurso no se le ha escapado. Aunque la joven de O Porriño tiene los pies en el suelo. «Yo tengo claro que lo primero son mis estudios de Administrativo y luego la moda, porque de ella no puedes vivir después de los 40», comenta. Y es que la joven, que ya hace prácticas en una empresa de distribución de frutas, reconoce que intentar vivir de la profesión de modelo en Galicia es una misión bastante difícil. «Me gustaría alternar el trabajo con la moda, la fotografía...» Aunque claro, si a finales del próximo mes de marzo logra conquistar el título nacional, puede que la cosa cambie. De momento, no tiene mucho tiempo para pensarlo ya que sus prácticas le absorben casi toda la jornada. «Antes hacía natación y tenis pero ahora ya no puedo», indicó. El míster Marcos Cabaleiro Cabaleiro es cinco centímetros más alto que Begoña, tiene 21 años y en la web del concurso cifran sus medidas en 46-44-46. Como su compañera, también cree que lo de la moda será efímero, por eso prepara oposiciones para bombero, además de trabajar como modelo ocasional, administrativo y camarero: «El tiempo se hace». Probablemente, las pruebas de la oposición le coincidan con el concurso, «pero realmente no tenía pensado presentarme este año». «Aunque si gano, viviré de lo que pueda mientras pueda», señala este joven vigués. También al igual que Begoña, repite en el certamen, aunque el año pasado no tuvo suerte. Quien destacó por su belleza y por su forma de bailar fue la Bella Otero. Ahora, dos cultivadores de camelias de Valga han decidido bautizar con su nombre una variedad de esta flor, que esperan registrar internacionalmente. Rosa Crespo Iglesias, conocida como Mina, y Jaime Escofet Comas saben que es un proceso difícil y complicado y que puede durar años, pero ya se han puesto a trabajar para conseguirlo. De momento, la camelia dedicada a Carolina Otero, con un arbusto de siete o ocho años, luce ya en los jardines del parque Irmáns Dios Mosquera de Valga, después de que sus cultivadores hayan decidido donarla al Concello. Ahora viene lo difícil. Para obtener el certificado como variedad específica hay que demostrar que la flor tiene una identidad propia. Mina cree haberlo conseguido. La Bella Otero nació de un cultivo en semilla y sacó una flor de pétalos rojo carmín con un centro de estambres amarillos que, según los entendidos, la hace muy especial. Puede que también la veamos en la exposición de la camelia que celebrará la Diputación, ya que Mina es habitual en estos certámenes y en sus premios.