«Me inspira salir al mercado y observar a la gente»

Daniel Gálvez PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Entrevista | Noemí Villamuza La ilustradora palentina, que acaba de enseñar a muchos pontevedreses «Donde está la emoción» en el Pazo da Cultura, asegura que es un lujo poder vivir de lo que más ama: el dibujo

09 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Noemí Villamuza desprende vitalidad por los cuatro costados. Admite que su trabajo marca su forma de vida, algo anárquica, pero se muestra entusiasmada cuando se le pregunta por algo relacionado con la ilustración. Ha publicado numerosos libros infantiles desde 1998 y hasta ayer ha impartido el taller para adultos Donde está la emoción en el Pazo da Cultura. -¿A qué se refiere esa «emoción» que pone nombre al taller? -Me parecía muy sugerente el hecho de ponerle un nombre evocador. Lo titulé Donde está la emoción, que no es en plan pregunta sino una afirmación. -¿Qué significa para usted ilustrar y qué necesita para ello? -Es acompañar un texto de una forma evocadora. Necesito mucha calma y crear una atmósfera un poco amable y tranquila. A nivel mental cada uno tiene su despensa de emociones y recuerdos de cuando eres niño. Yo hago una regresión y pienso cómo lo viviría si fuera niña otra vez. Luego está el intentar describir algo que no está en el texto, enriquecerlo con alguna aportación tuya. -¿Qué tal está resultando su experiencia en el Salón do libro? -Estoy contenta porque tengo la sensación de que se está valorando que yo esté aquí. El perfil de alumno no son ilustradores semiprofesionales ni son, en general, gente con gran nivel de dibujo. Hay una pintora de 60 años, una maestra de 40, una madre con tres niños que lo quiere utilizar para saber analizar mejor los cuentos con sus hijos...Son muy, muy receptivos. -¿Qué es lo que hacen exactamente en el taller? -Enseño mis recursos para ilustrar y hacemos ejercicios para mostrar distintas emociones: desamor, marginación, alegría... Trato de hacerles entender qué es lo que crea ese efecto. Por ejemplo, una persona intentó mostrar la soledad dibujando un rey que se sentía sólo en su trono. -¿Qué le gustaría que la gente sintiera al ver sus dibujos? -Lo que me llenaría es que provocasen ternura. Me parece que si un dibujo impacta sólo porque es bonito, mal. Si tú te estas emocionando de cómo estás haciendo un texto creativamente, al final emociona seguro. Me parece que es un lujo que pueda vivir de mis dibujos. Hay días que no me lo creo. -¿De qué manera influye en su vida ser ilustradora? -Requiere cierta disciplina por un lado porque no tienes jefe, pero por otro, te permite una vida más anárquica. Me gusta mi trabajo porque también me permite tener tiempos intermedios de ocio, de placer visual. Me inspira, por ejemplo, salir al mercado y observar a la gente: los gestos, la manera de sentarse y de expresarse cuando se comunica...