?l portavoz municipal del BNG de Marín, Manuel Ruibal, calificó ayer de abuso la acumulación de facturas adeudadas por el Ayuntamiento a proveedores y empresas por 772.000 euros durante el 2006. En su crítica a la política económica del gobierno local, Ruibal explicó que para el pleno de febrero la coalición de gobierno «en lugar de presentar os orzamentos para este ano, o que traen é unha colección de facturas» por valor de más de cien millones de las antiguas pesetas. Para Ruibal, «este é o resultado da xestión económica do PSOE e independentes». El líder del Bloque sostuvo que todos estos gastos se hicieron fuera de los límites que permitía el presupuesto y que esta práctica va en detrimento de lo que se podrá gastar a lo largo del ejercicio en curso. «O máis grave é que esta forma de actuar non é nada excepcional, senón que é unha práctica habitual, polo que no que lles queda de mandato seguirán gastando sen control endebedando cada vez máis o Concello», recalcó el dirigente nacionalista. Ruibal afirmó que «estas prácticas» también fueron denunciadas por el «durísimo» informe emitido por el Consello de Contas sobre la gestión económica del equipo de gobierno marinense. Además, insistió en que hace ya meses que pidió la comparecencia en el pleno de la edila de Asuntos Económicos, Pilar González. Los nacionalistas quieren que la concejala socialista «dé conta do que denuncia o informe do Consello de Consta e explique no pleno as medidas que pensa poñer en práctica para frear o descontrol no gasto». Por otra parte, el BNG manifestó que este «abuso» en el gasto no se refleja en la mejora de los servicios a la ciudadanía, «xa que estes son cada vez peores e máis caros». Como ejemplo del presunto descontrol del gobierno local, el dirigente del Bloque sostuvo que los impuestos y las tasas subieron el año pasado, pero que aún así la previsión de ingresos ordinarios no se ha cumplido, «grazas á pésima xestión da concelleira delegada de Economía». Por último, Ruibal añadió el contraste de que se ingresó un 15% menos de lo presupuestado, mientras que «por riba gastouse un 15% máis do previsto» en el plan económico del 2006.