Un mes que se sale de pauta

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Análisis | Accidentalidad viaria La jefa de Tráfico reconoce que su administración está sorprendida ante la elevada e inusual siniestralidad en las Rías Baixas de todos los eneros de los últimos años

26 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Enero es un mes anómalo en las estadísticas de la Dirección General de Tráfico. La propia jefa provincial, María Victoria Gómez Dobarro, reconocía días atrás ante los micrófonos de Radio Voz Pontevedra que «estamos sorprendidos porque no hay ningún patrón. No hay nada que nos pueda indicar que está pasando en este mes que está siendo especialmente trágico para nuestras carreteras». De hecho, es algo que se reproduce sistemáticamente todos los primeros meses del año: «Hemos mirado los eneros de otros años y pasa exactamente lo mismo», apuntó a preguntas del periodista radiofónico Alfonso González. Tras aclarar que no se trata de una justificación, Gómez Dobarro calificó este período como «especialmente complicados», en el que «en pocos días, llevamos doce muertos en nuestra provincia -diez en vía interurbana y dos en términos municipales-». En este punto, incidió en el hecho de que se están produciendo bastantes atropellos, por lo que abogó por trabajar con los peatones y realizar una labor de prevención con el ciudadano de a pie, un cometido que, según matizó, realizan muy bien las policías locales. Y es que no duda de que si bien «la cifra [de siniestros y muertes] es espeluznante», se mostró convencida de que se puede bajar implicando a todos los sectores y ámbitos sociales. En cualquier caso, María Victoria Gómez sostiene que los datos no pueden desmotivar, ya que se tienen que tomar las cifras de este principio de año «como algo circunstancial, algo que se sale de nuestra capacidad de acción». En cualquier caso, lo que sí parece corroborarse es que la velocidad media se ha reducido en la provincia de Pontevedra, «creo que en torno a un dos o a un dos y medio por ciento». No obstante, si preocupantes son los datos de enero, «lo terrible es que no hemos acabado el mes».