Análisis | El otro paso del Estrecho El interminable diseño de la nueva línea a Ourense, casi tan largo como el del túnel de Algeciras a Tetuán, obligará a viajar vía Compostela a Madrid durante cuatro años
23 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?esde 1996 se están redactando estudios para construir un enlace submarino entre Marruecos y España a través del Estrecho de Gibraltar. Desde el año 2001 llevan también dando vueltas los estudios sobre el AVE que debe enlazar las Rías Baixas con Ourense. Segecsa, la sociedad estatal que gestiona el enlace con Marruecos, acaba de adjudicar la actualización de sus estudios que, si nada se tuerce, estarán listos a finales del 2007. Puede que, para entonces, el enlace entre Algeciras y Tetuán -de 37 kilómetros de los que 28 irán en túnel- ceda el decanato de los proyectos ferroviarios al AVE entre las Rías Baixas y Ourense. Y es que Fomento se ha tomado para esta línea plazos propios de un paso submarino, pese a que entre A Portela (Barro) y la zona de Irixo-O Carballiño no existe, al menos que se sepa, ningún océano que cruzar. Todo empezó en el 2000. Tras haber renunciado el Gobierno en la etapa del PP a construir un único enlace desde O Carballiño a la Galicia atlántica, Fomento convirtió el AVE a Ourense en un proyecto Guadiana, que aparece y desaparece a cuatro meses de las elecciones. El estudio inicial del AVE que debía enlazar las Rías Baixas con Ourense fue adjudicado por la Secretaría de Estado para las Infraestructuras un 13 de marzo del 2001. El estudio, licitado en diciembre del 2000, fue adjudicado en 826.992 euros a Sener, una conocida firma de ingeniería con importantes proyectos en su haber. Primer ojo del proyecto Guadiana. La nueva línea estaba prevista en el plan de infraestructuras 2000-2007, si bien pronto se le adjudicó un «horizonte» de terminación que concluía en el 2010. Pero pronto se vio también que un trazado por el valle del Miño no era asumible. De una parte, tenía un elevado impacto ambiental. De otra, toda la sociedad viguesa y gran parte de la pontevedresa se inclinaron por un trazado por Cerdedo que pusiese en línea las ciudades de Pontevedra, Vigo y Oporto, a fin de generar una demanda suficiente para tener algo más que un servicio de AVE por día. Se trataba de lograr frecuencias comparables a las que ofrece, por ejemplo, la línea Madrid-Sevilla. Hubo que esperar a finales del 2003 para que Fomento volviese a dar señales de vida oficialmente, una vez el PP y la Xunta habían apostado por la opción de Cerdedo-O Carballiño. Un 14 de diciembre del 2003, con Álvarez Cascos aún al frente, el ministerio emitió la siguiente nota: «Se inicia la evaluación de impacto ambiental del corredor de Cerdedo del tramo Ourense-Vigo de la red de alta velocidad de Galicia». Faltaban cuatro meses para las elecciones generales. A velocidad de caracol. Los primeros meses de Magdalena Álvarez al frente de Fomento conllevaron distintas posturas por parte del departamento en torno al AVE a Ourense. En junio del 2004, el Congreso aprobó por unanimidad una moción en la que el Gobierno fijaba para el 2009 la nueva línea. Desde entonces hasta hoy, poco nuevo se ha sabido. El diputado pontevedrés Antón Louro reveló que la nueva línea saldría cerca de A Portela (Barro), es decir, a unos 11 kilómetros de Pontevedra. Se hicieron las consultas medioambientales previas pero el estudio informativo que, teóricamente, se había iniciado en el 2003 con esas consultas, ni siquiera ha visto la luz a día de hoy. En este tiempo, el Gobierno fue dejando la línea con parcos presupuestos (500.000 euros en el 2006), señal inequívoca de que el AVE de las Rías Baixas iba a velocidad de caracol. Segundo ojo. El retraso era ya inevitable. Una línea normal consume, desde que se cuenta con estudio informativo, en torno a dos años entre la exposición pública y la declaración de impacto. En el mejor de los casos, es preciso otro año y medio para licitar el proyecto, redactarlo y aprobarlo. Licitar y ejecutar la obra lleva luego al menos tres años. En estas condiciones, no es extraño que, a finales del 2006, el diputado Antón Louro reconociese que sería preciso esperar a que culminase la Transcantábrica para tener fondos y dejase para el 2013 el AVE a Ourense. Louro ratificó el pasado día 18 esta fecha que concuerda (unos meses más o unos meses menos) con la facilitada a Abel Caballero en Fomento. Así que, a cuatro meses de las elecciones locales, se anuncia que habrá al fin estudio informativo. En los seis años siguientes habrá que licitar el proyecto, adjudicarlo, redactarlo y aprobarlo, obtener el plácet del Consejo de Ministros, licitar la obra, estudiar las ofertas, adjudicarlas y hacer la línea, eso sí, siempre que haya fondos y el túnel del Estrecho no se cruce en el camino del AVE de Cerdedo (otros 27 kilómetros de túneles, según primeras estimaciones). Mientras tanto, durante al menos cuatro años, los pontevedreses tendremos que viajar vía Compostela a Ourense, así como al resto de España y a Europa.