El dragado del río Bermaña de Caldas empezará la próxima semana

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral CALDAS DE REIS

PONTEVEDRA

?as riadas del lunes 27 de noviembre dejaron huella en Caldas. Los daños ocasionados en establecimientos comerciales, garajes y viviendas llevaron a los políticos a adoptar medidas urgentes con las que prevenir nuevos episodios de inundaciones. En el caso de la villa termal, la única medida que se llevará a cabo por el momento es el dragado del río Bermaña, afluente del Umia, a su paso por el casco urbano. Este cauce, que en Caldas definen como un río «traicionero» que no avisa de sus repentinas crecidas, fue el causante en gran medida de las riadas del pasado lunes al circular como un torrente por la calle Real. Cuando las vías del centro más próximas al río ya estaban anegadas, la apertura de las compuertas del embalse del Umia provocó el desbordamiento de este cauce. Los trabajos de dragado, que financiará la Xunta, los acometerá la empresa Espina Obras Hidráulicas a partir de la próxima semana. La actuación se iniciará a la altura del puente de la calle Juan Fuentes Echeverría y seguirá hacia arriba. Básicamente, consistirá en cortar árboles y retirar la maleza y los residuos acumulados en las márgenes. El Ayuntamiento de Caldas tuvo conocimiento del dragado el jueves en la renión del operativo de prevención celebrada en Vilagarcía, la localidad más afectada por las riadas del 27 de noviembre. Asimismo, Augas de Galicia anunció al alcalde su intención de adquirir unos terrenos situados en las márgenes del río en As Corticeiras, un poco más abajo del campo de fútbol. Esta zona se usó en su día para bombear agua a O Salnés tras la crisis provocada por el incendio de la nave de Brenntag. Ese bombeo será permanente y se completará con el acondicionamiento de un área recreativa.