Más de cien de negocios recopilan datos sobre los daños de las riadas

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Caldas y Poio cuentan con una oficina municipal para tramitar las reclamaciones de afectados Varios comercios de A Banda do Río, en Bueu, dan por perdida la campaña de Navidad

29 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?res días después de las riadas que afectaron a la comarca de Pontevedra los afectados empiezan a concretar el coste de los daños. Al margen de los desperfectos en viviendas particulares, unos 135 establecimientos comerciales se vieron seriamente perjudicados. En muchos casos, como sucede en locales de A Banda do Río de Bueu, algunos ya dan por perdida la campaña de Navidad, la más fuerte del año. Caldas es la localidad con más negocios en situación difícil. El Centro Comercial Aberto los cifra en 45, a los que hay que sumar media docena que no están asociados. Para tramitar las solicitudes de ayuda, el Concello abrió ayer una oficina para atender a comerciantes y vecinos. Estará operativa en horario de 8 a 15 en el departamento de Cultura. Al parecer, la Xunta se hará cargo de las cantidades que no cubra el seguro. Se recomienda aportar un justificante de daños con fotografías e incluso un acta notarial. También se da por válido un informe de la Policía Local. En Marín son 30 los negocios seriamente dañados con gran parte de la mercancía perdida. En las calles Lameira, Augusto Miranda y A Calzada hay comercios que no han podido retomar su actividad. Con desperfectos menores figuran un número todavía por determinar. Muchos afectados acuden al Ayuntamiento para expresar sus quejas. Allí se les toma nota, pero no se tramitan las solicitudes. En otro municipio de O Morrazo, Bueu, hay 30 establecimientos con grandes desperfectos, diez de ellos del sector de hostelería. Todos están localizados en A Banda do Río, Montero Ríos, Pazos Fontela y Castelao. Un funcionario municipal facilitará hoy los impresos. En Sanxenxo, un bar y una fábrica de hielo situados cerca de la rotonda de Baltar, en Portonovo, fueron los más afectados con importantes daños en máquinas. En Poio, que cuenta con oficina municipal desde la riada del 22 de octubre, las naves de A Seca se volvieron a llevar la peor parte. En Pontevedra capital son una veintena. Asimismo, la Cámara de Comercio ofreció ayer a sus asociados en Pontevedra, Marín y Bueu sus servicios jurídicos y administrativos para formalizar las solicitudes de ayuda. Su presidente, Nino Mirón, sugirió a las Administraciones que presten más importancia al cambio climático. Mientras, la Confederación de Empresarios de Pontevedra anunció ayer que remitió encuesta a 20 asociaciones de la provincia para poder evaluar los daños.