En directo | El casco urbano en hora punta Cruzar la ciudad en determinados momentos del día se puede llegar a convertir en una odisea que se acentúa en las jornadas de lluvia, en las que muchos conductores pierden los nervios
25 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.DIEZ MINUTOS PARA DOSCIENTOS METROS. Recorrer Cobián Areal a determinadas horas del día supone un suplicio para el conductor. Jueves pasado. Faltan pocos minutos para las dos de la tarde. El coche toma el nudo de O Pino y enfila hacia la avenida de Vigo. El tráfico es fluido. ¿Será una ilusión eso de los atascos? La ilusión dura poco y una larga hilera de coches devuelve al conductor a la realidad de las retenciones. Mete primera. Frena. Pisa el embrague. Lo suelta. Y así para recorrer medio kilómetro aproximadamente. Camino de la estación de autobuses, el turismo coge por la avenida de Eduardo Pondal a una velocidad media de treinta kilómetros por hora, que baja a cero en el entorno de la rotonda con Uxío Novoneyra. El coche tarda casi diez minutos en recorrer esta calle y Cobián Areal hasta la confluencia de Benito Corbal. Algún que otro conductor pierde los nervios y no duda en azuzar con el claxon a otros usuarios. Pero ni por esas. Contrariamente a lo que pudiera parecer, el coche apenas sufre retenciones para cubrir Benito Corbal y Cobián Roffignac, aunque se percibe que los coches en doble fila provocan más de un problema en determinadas zonas. Es el caso de la calle Alfonso XIII, donde sus dos carriles de circulación se convierten literalmente en uno cuando es la hora de salida del colegio. Recorrer Pontevedra de un extremo a otro lleva entre treinta y cuarenta minutos en las horas punta, una situación que se agrava los días lluviosos.