Entrevista | Manuel Campo Vidal PERIODISTA QUE AYER OFRECIÓ UNA CONFERENCIA EN LA DIPUTACIÓN El profesional, nuevo presidente de la Academia de Televisión, destaca la imagen de Touriño en Madrid y cree que al líder del PP «su entorno no le acompaña mucho»
27 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ampo Vidal estuvo ayer en Pontevedra en su primer acto oficial como nuevo presidente de la Academia de la Televisión. Conocido periodista, imagen de los informativos en TVE y Antena 3, impulsor del primer gran debate político en España entre Felipe González y José María Aznar, actualmente está volcado, entre otras muchas facetas, en la producción a través de su propia empresa. -La academia está metida en un auténtico berenjenal últimamente. -Estamos viviendo un tiempo de cambio muy importante, de forma especial en el mundo de la comunicación y si cabe en el mundo digital y audiovisual. Estar en la Academia de la Televisión en estos momentos pues, efectivamente, tiene algo de berenjenal, pero creo que hay que intervenir y estar presentes y debemos dignificar la televisión que se hace en España y los profesionales que a diario trabajan en ella. -Pero, ¿qué esta pasando ahora mismo de las cámaras hacia atrás? -Bueno, hay varias cosas. En primer lugar hay una recomposición accionarial de algunas cadenas. Estamos viendo hoy que la propia Antena 3 compra el 10% de las acciones que estaban en manos del Banco de Santander y hay otros movimientos. Han aparecido dos nuevas cadenas analógicas en el último año, Cuatro y la Sexta, y, desde luego, hay un aluvión de televisiones digitales terrestres a escala nacional, autonómica y local. Eso quiere decir que está en profunda recomposición el mapa audiovisual. Precisamente estos días, que se cumplen 50 años del nacimiento de la primera televisión, TVE, compararlo con el abigarrado mapa de la comunicación que tenemos ahora pues es estremecedor, ¿no? Eso es lo que está pasando en los despachos, en la Bolsa y en las negociaciones. Y, desde el punto de vista profesional, aquí hay un gran esfuerzo de tantísimos profesionales por hacer una televisión de calidad, ya sea en los informativos, en entretenimiento, en la ficción... Y también es verdad que algunas estridencias ensombrecen el buen trabajo de tantos profesionales. -Desde el punto de vista de contenidos, parece que los espacios denominados telebasura siguen acaparando gran audiencia y siguen al frente de las parrillas. -Hay estridencias, pero también hay prensa con estridencias y radio con estridencias, no sólo televisión. En consecuencia, eso es verdad, son los más llamativos... Que de cualquier noticia negativa, como bien sabemos los periodistas, siempre se habla más que de cualquier noticia positiva. Yo quiero decir que quien salga al extranjero y vean la televisión, tiene la convicción de que en España se hace mejor televisión que cuando uno está aquí. Nos pasa en todo, eh! -¿Y habrá tarta de audiencias para sostener tanta televisión como la que se viene encima? -Bueno, vamos francamente por esa multiplicidad de canales a una fragmentación de las audiencias. Antes el líder tenía un 30%, o un 27% y a lo mejor en el futuro en que estamos entrando ya tenemos un líder un día con un 16%. Porque lo otro serán números mucho más bajos, y muchas veces decimales. Pero al final todo el mundo irá ocupando su espacio y acomodándose, estamos seguros. -¿Hay una guerra a nivel empresarial abierta entre las televisiones o los medios? -No, hay probablemente una guerra muy fuerte entre dos periódicos de Madrid, El Mundo y el ABC, una guerra sobre todo por el control del poder político. El País creo que está fuera en estos momentos. -¿Por qué no se retransmitió este año la gala de los premios de la televisión? -Bueno, la junta anterior no llegó a un acuerdo con ninguna televisión. Se podría decir nunca mejor en este caso, lo de en casa del herrero, cuchillo de palo. Haberla, la hubo. Esperamos poder restablecer esa gala televisada. -¿A algunos no les interesa ver cómo se dan premios a la competencia? -Es una situación realmente compleja, pero vamos a trabajar para superarla. No sólo para recuperar la gala, porque el trabajo de la academia no se resume en eso. Hay que dignificar el trabajo de la televisión en España, de los profesionales, y tenemos una tarea realmente densa. -Sus grandes objetivos al frente de la entidad ¿Dónde los ha marcado? -Nosotros queremos una refundación de la academia. Porque el panorama que ya hemos descrito es completamente distinto y porque la televisión tiene una consideración en España inferior a la que merece. La tuvo en el pasado pero esas estridencias han mermado un poco ese conocimiento. Y lo cierto es que la televisión es muy importante en la vida de los españoles, o de lo contrario el 90% de nosotros no la vería todos los días. El 50% se informa a través de ella y nada que no tenga prestigio no está en nuestras vidas de forma tan presente. Habrá que recuperar ese reconocimiento y entre los objetivos está el lanzar ese mensaje de calidad y que la televisión pese más y pueda influir más en las áreas de decisión que tiene que influir.; -Como analista político (los domingos ofrece su crónica en La Voz), ¿Cómo ve el patio? -¿Cuál de ellos?, ja, ja. Bueno, está en una situación un poco tensa, pero en Madrid las cosas están mucho más crispadas. Voy a Vigo, a Pontevedra, estoy en Barcelona o Sevilla y veo que España sigue funcionando y las cosas no son tan dramáticas. España no se acaba. Pero bueno, sintonizas por ejemplo una cadena de radio y no recibes los mensajes piadosos ni misericordiosos que cabría esperar del accionariado de esa empresa. -¿Cómo ve el futuro político de Rajoy? -Me gustaría verlo bien, porque creo que es una persona con gran capacidad política, pero tengo la impresión que su entorno no le acompaña mucho. Digamos que merecería una dirección en su partido más templada. Pero con todo es un líder importante y este país debe contar con él. -¿Y el proceso de paz? -Es un proceso muy largo. Algún día la habrá, no sé si en esta ocasión. Creo que cada vez estamos más cerca, pero es difícil jugárselo todo a la quiniela. -¿Y cómo se ve desde fuera la situación política del gobierno gallego? -Pues, visto desde Madrid, y me remito a la última comparecencia de Touriño, fue una intervención espectacular, elogiada por la gran cantidad de personas que estaban allí. Tuvo además una gran convocatoria de la clase empresarial, todo el Ibex 35 estaba allí, que sólo la tiene el presidente Zapatero en estos momentos. Por lo tanto hay expectación hacia Galicia y un reconocimiento interesante a la labor que está haciendo Touriño.