En directo | Reconocimiento del alcalde a Javier Villanueva Pérez El piragüista que salvó a un niño de ahogarse en el Lérez considera necesarias medidas de seguridad para restringir el paso a los pantalanes de los palistas
18 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?os piragüistas que a diario entrenan en el Lérez se han convertido en una especie de vigilantes del río y salvadores de personas que por diversos motivos se cayeron o se tiraron al agua. En los últimos seis años hubo diez casos de rescates y se produjeron dos víctimas. Uno de esos piragüistas es Javier Villanueva Pérez, que ayer fue objeto de un reconocimiento público y felicitación del alcalde por su heroica acción del pasado domingo, cuando salvó a un niño de siete años de morir ahogado en el Lérez. El joven deportista volvió a relatar ayer como sucedieron los hechos y el susto inicial que se llevó cuando consiguió alcanzar al chaval y pensó que estaba muerto. Afortunadamente, el niño reaccionó, se agarró a su cuello y logró ponerlo a salvo después de nadar como pudo contra corriente hasta el muelle de la zona portuaria de As Corbaceiras. Javier Villanueva es directivo de la Escuela de Piragüismo Ciudad de Pontevedra y lleva 20 años entrenando en Lérez. Esa día estaba a As Corbaceiras por casualidad, venía de una comida y fue al club a buscar una ropa. Una señora reclamó su atención para que acudiera en auxilio del niño que se estaba ahogando y, sin dudar un segundo, se tiró al río vestido, sin quitarse siquiera los zapatos. Según explicó, esa zona del río es bastante peligrosa por las corrientes, sobre todo cuando baja la marea, pero en su escuela nunca tuvieron ningún problema. Allí enseñan a los niños a andar en piragua con muchas precauciones, poniéndoles chalecos salvavidas y siempre acompañados de monitores que conocen bien el río. En cambio, Javier Villanueva apuntó que en verano van por allí a otros chavalitos que se acercan a bañarse, aprovechando los pantalanes, y no saben nadar. En este sentido, consideró necesaria la adopción de algún tipo de medida de seguridad en el río, «por lo menos una cancilla o cierre para que no puedan bajar a los pantalanes». «Es un muelle móvil y si no controlas te puedes caer al agua fácilmente». Sin embargo, la necesidad de medidas de seguridad o señales de peligro en el río, no parecer ser una de las preocupaciones del Concello. Villanueva fue recibido ayer por el alcalde, Fernández Lores, quien alabó su heroica acción, y el joven piragüista reconoció que se siente un poco abrumado por la repercusión que tuvo y por tantas felicitaciones recibidas.