Entrevista | Patricia Manterola
11 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a mexicana Patricia Manterola intentará esta noche levantar el ánimo de los gallegos en la Xuntanza da Emigración de Portas. La cantante y actriz ofrecerá un concierto gratuito, a patir de las once en la azucarera, en el que también intervendrán Manu Tenorio, Yanko y Lorena Lores. Ayer, antes de tomar el avión rumbo a Santiago, atendió por teléfono a La Voz. -Hace poco actuó en Sanxenxo. ¿Sabe el negro paisaje que encontrará a su vuelta? -Sí, caray, algo he oído. Qué tristeza. -¿Su música y sus bailes ayudarán a subir el ánimo? -A eso es a lo que me dedico. La lástima es que no será un concierto completo. Interpretaré solamente cinco o seis temas, algunos de mi nuevo disco y otros de los anteriores, como Que el ritmo no pare. -Ahora está más centrada en su faceta musical, pero también es actriz de cine, televisión y teatro... -Sí. Estoy metida de lleno en la promoción de mi último disco, A mis reinas, aunque no olvido otras facetas. Cada una requiere su tiempo y cierta alternancia. -¿Qué tal su incursión como productora musical? -A mis reinas recupera éxitos de los ochenta de distintas mujeres que influyeron en mi vida personal más que en la profesional. Es un capricho y es la primera vez que produzco junto a Adrián Posse, que ya colaboró en mis discos anteriores. Estoy muy contenta con el resultado. -Esta noche se encontrará un público variopinto. Emigrantes, jóvenes y gente mayor. ¿Conseguirá hacer que bailen todos? -Mi música le llega a mucha gente, es diversión y baile, y te ayuda a olvidarte de tus problemas. Algunos abuelitos me dicen que la canción Que el ritmo no pare los saca de su silla o de su mecedora. Eso es muy bonito. La música no tiene fronteras, ni nacionalidades ni edades. -¿Qué mensaje le enviaría a Galicia, sumida en una devastadora ola de incendios? -Primero me gustaría mandarle todo mi cariño a los que están sufriendo pérdidas en lo personal que son irreparables. Y les diría que nos ayuden a crear conciencia. Los árboles son nuestros pulmones y lo que vamos a dejar a nuestros hijos. Hay muchas maneras de manifestarse, pero hacerlo de una forma agresiva son actos terroristas.