Prueba de sonoridad superada

Leopoldo Centeno

PONTEVEDRA

Desde mi butaca | «Tres versiones de la vida»

10 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Según adaptación y dirección de Natalia Menéndez, Producciones Vorágine ha puesto en escena en el nuevo Auditorio de Caixanova la obra teatral Tres versiones de la vida, de la escritora francesa Yasmina Reza. Con ello, hemos comprobado las condiciones acústicas de la sala. Un material noble, como es la madera, es un buen propagador del sonido, máxime para la emisión de la voz humana; hecho que quedó de manifiesto. Por tanto, prueba superada. Con la mayor naturalidad, cuatro únicos actores dieron vida a los personajes de la comedia Tres versiones de la vida. Silvia Marsó (Sonia), José Luís Gil (Enrique), Carmen Balagué (Inés) y Joaquín Climent (Humberto) escenificaron el texto de Yasmina Reza, centrado en dos parejas de nuestros días, entre las que se cruzan relaciones profesionales con las personales y familiares, tensando situaciones de convivencia, donde afloran egoísmo y despecho, junto a trepas y escarceos sexuales; diciendo las cosas con tal descaro y desparpajo como si sus personajes pensaran en alto. Escasa originalidad Tema poco original si bien pensado únicamente en el entretenimiento, con frases más o menos ingeniosas, chispeantes, exaltadas, veristas¿ pronunciadas, en muchos momentos, de forma mordaz y cáustica, urden esta sencilla trama. Sobria dirección, mobiliario funcional y actores bien encajados en sus respectivos papeles, mostrándose con expresividad, soltura y buen ritmo en la acción, hicieron que el público que llenaba la sala pasara 75 minutos, sin solución de continuidad, de entretenida velada teatral, dentro de la variada programación cultural que ofrece Caixanova.