Los guardia civiles tendrán que vigilar carreteras secundarias durante el período estival Los datos provisionales de estos siete meses en Pontevedra apuntan a un descenso de muertes
28 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a Dirección General de la Guardia Civil estudia implantar una nueva medida de choque para reducir la sangría que supone la accidentalidad en las carreteras durante el período estival. Delfín Fernández, subdelegado del Gobierno, señalo que se estudia «la viabilidad de que los guardias civiles de los diferentes puestos colaboren con el subsector de Tráfico para poder llegar a esos viales secundarios donde se producen accidentes los fines de semana, sobre todo». De este modo, el instituto armados busca que la presencia de los funcionarios sea lo «suficientemente disuasoria (...) teniendo en cuenta que la carretera es un riesgo». El director general del cuerpo analizará esta cuestión el próximo jueves en una reunión a nivel autonómico. Junto a esta iniciativa, en la que los puestos pontevedreses cooperarán con Tráfico «en la medida de sus posibilidades», se prevé que durante el mes de agosto se extreme «la vigilancia en todos los viales que están en el litoral». Fernández Álvarez incidió en que el control se reforzará en «todo lo que va de la AP-9 hacia las costas tiene que tener especial atención, pero sin olvidar al resto». La meta es rebajar sustancialmente las cifras de siniestralidad, si bien el subdelegado precisó ayer que los datos de Pontevedra difieren de los de Galicia, donde se han incrementado los fallecimientos en carretera. Así, apuntó que julio del año pasado se cerró en la provincia con 49 fallecimientos, mientras que en los siete primeros meses del 2006, la DGT contabiliza 42: «Son datos provisionales porque falta este fin de semana y las cifras del ámbito urbano competencia de la Policía Local, que no me consta». Matizó que de los cinco fallecidos este mes, dos circulaban en quads y en otro se cayó el vehículo al mar, por lo que tienen «unas características muy peculiares que tienen muy poco que ver con las infracciones que restan puntos. Es decir, que su relación con el permiso por puntos es muy remota». En cuanto a esta iniciativa, hasta el 27 de julio, la Guardia Civil formuló en Pontevedra 1.323 denuncias por supuestas infracciones graves o muy graves que, de confirmarse, supondría que se retiren 5.970 puntos. Los factores que acumulan más sanciones son, por orden, exceso de velocidad, circular sin cinturón o hablando por el teléfono móvil, y bajo los efectos del alcohol, pero éste «durante los fines de semana». En la junta provincial de seguridad que se celebró ayer en la Subdelegación del Gobierno, la Guardia Civil puso de manifiesto un significativo «descenso de las infracciones detectadas por los radares» desde la implantación del permiso por puntos.