Seiscientas personas participaron en el remonte del Ulla desde A Pobra

Chechu López RIBEIRA

PONTEVEDRA

SIMÓN BALVÍS

Cuatro catamaranes trasladaron a los participantes desde la ría de Arousa a Pontecesures Las restricciones de Capitanía Marítima redujeron el número de barcos que asistió a la cita

23 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?ás de 600 personas participaron en la vigesimosegunda edición del remonte del Ulla, organizado por la Fundación da Ruta Xacobea do Mar de Arousa e Ulla, integrada por representantes de 22 municipios de la zona. Ello provocó que esta actividad se consolidase como la cita social más destacada de este verano en la zona. Los asistentes partieron en dos catamaranes, acompañados de barcos de la Cruz Roja, Guardia Civil del Mar, Protección Civil y Salvamento Marítimo, desde el muelle de A Pobra en dirección a la isla de Cortegada, donde los participantes comieron a bordo. Allí también se sumaron otras dos embarcaciones similares, una procedente de Vilagarcía. El presidente de la citada fundación, José Luis Sánchez Agostino, destacó la alta significación de esta ruta jacobea por los valores ya tributos que posee, subrayando su riqueza paisajística, arqueológica, histórica y literaria, entre otras. Respecto a esta última señaló que en los municipios bañados por las aguas por las que atraviesa este recorrido escribieron algunas de sus mejores páginas escritores de la talla de Ramón María del Valle-Inclán, Victoriano García Martín, Castelao, Dieste, Manuel Antonio, Brea Segade, Rosalía de Castro, entre otros muchos. Sánchez Agostino aprovechó su intervención para recordar algunas de las leyendas más conocidas de la Ruta del Mar de Arousa y Ulla, y explicó la procedencia de algunos símbolos como la concha de la vieira del peregrino. Pero sobre todo, subrayó que si esta ruta es importante es porque se trata de la primera vía de peregrinación, que rememora la traslación de los restos del Apóstol Santiago desde Palestina hasta Santiago de Compostela. Las restricciones impuestas por Capitanía Marítima, para garantizar la seguridad, supusieron, obligaron a reducir el número de embarcaciones participantes. Sánchez Agostino precisó que estas condiciones no deslucieron el viaje, aunque hubiese sido más vistoso con más embarcaciones. Del mismo modo, la fundación organizadora del remonte contrató una póliza de seguros de 300.000 euros para cubrir cualquier incidencia a los participantes en la expedición.