El vetusto Pasarón es historia

Bibiana Villaverde
Bibiana Villaverde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Crónica | El Pontevedra estrenará nuevo campo a principios de 2008 Louzán y Lores sellan en los discursos del inicio de las obras del estadio una larga polémica por el retraso del proyecto. Aún así, se lanzaron algún que otro pique

18 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La primera piedra del nuevo estadio de Pasarón ya está bajo tierra y con ella se pone fin a tres años de enfrentamientos y disputas entre el Ayuntamiento y la Diputación de Pontevedra. Louzán fue el encargado de posar la primera piedra y estuvo acompañado por la vicepresidenta provincial, Teresa Pedrosa, el alcalde, Miguel Lores, la concejala de Promoción Económica, Teresa Casal, la delegada de la Consellería de Deporte, y el tesorero del club, Manuel Brañas. Los mismos líderes locales que defendieron durante este tiempo posturas opuestas con respecto a la obra estaban allí compartiendo micrófono, discurso y protagonismo. Miguel Anxo Fernández Lores y Rafael Louzán apenas se dirigieron la palabra, pero ambos usaron tópicos y objetivos en dos discursos tan parecidos como distintos. Louzán afirmó estar «moi satisfeito por este acordo que supón un antes e un despois para a cidade de Pontevedra e para a afición do Pontevedra Fútbol Club». «Atrás quedan meses de discusión que hoxe quedan na historia», apuntilló. Con estas declaraciones, el presidente recordó el largo conflicto que enfrentó a populares y nacionalistas. Lores tampoco quiso obviar los tiempos de la discordia: «As obras en Pasarón eran necesarias e tiñan moita demanda, pero o goberno local non podía asumir este gasto -matizó-. Aínda que prefiro non falar de auga pasada». A pesar de las referencias al conflicto, los dos se mostraron contentos por el inicio de las obras y por la modernización de Pasarón, un estadio que tiene 60 años de historia y que siempre ha sido testigo de los triunfos y derrotas del equipo del Lérez. Las obras comenzaron ayer y terminarán en 18 meses a manos de la empresa viguesa Oreco. El nuevo estadio dispondrá de dos cafeterías, tienda del club y museo, además de los espacios para administración y para Protección Civil. La inversión económica del proyecto asciende a 8.500.000 euros, que serán financiados en distinta medida por la Diputación, el Ayuntamiento y la Xunta, aunque la concesionaria de la obra lo rebajó en casi un millón de euros. El grueso lo aporta el organismo provincial, con 4.500.000 euros, mientras que el Ayuntamiento invierte 3.750.000 euros y se hace cargo de las expropiaciones (las de tribuna están aún pendientes). La Xunta cierra el trato con la aportación de 270.000 euros. El acto fue amenizado por Teresa Casal y su escasa habilidad con la pala. El mismo papel que jugó Teresa Pedrosa, muy cerca de Louzán, silenciosa y sin soltar el bolso en su intento de arrojar un poco de arena sobre la primera piedra. Una vez terminado el acto, la popular y la socialista recogieron unas pequeña piedra del viejo estadio y se las llevaron de recuerdo. La pala de la empresa empezó derribando la grada sur y las obras se realizarán luego en la norte, preferencia y tribuna. Louzán apuntó que esperan que los trabajos finalicen antes de los dieciocho meses comprometidos por la concesionaria. La pelota, por fin, bajó del tejado al campo.