Praza da Ferrería El entrañable hombre orquesta recibió el homenaje de un entregado público que llenó el Teatro Principal. Los mimos festejaron la inauguración del centro de Caixanova y los gaiteiros recordaron a Ricardo Portela.
15 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Se abrió el telón y una única luz le enfocó sobre el escenario. Sentado en una silla y con el mismo humor de siempre, el hombre orquesta reapareció dispuesto a llenarlo todo con ese aspecto vaquero que le hizo dar la vuelta al mundo. Tras él, un desfile de amigos hicieron repaso de su historia en lo que resultó ser un homenaje cargado de genialidad y emoción. Fueron muchos los que recordaron a Balan corriendo por las carreteras de la comarca montado en un coche que sólo existía en su cabeza, quién le recuerda contando chistes en los mesones pontevedreses o esperando, acompañado de Manolo Yáñéz, una cita con el presidente Reagan. Risas y emoción para el «amigo que sólo da satisfacciones y siempre logra sacar la parte divertida de la vida». Imágenes y palabras que hablaron de la genialidad de un artista que «nunca dejará de serlo, pase el tiempo que pase». Así lo decía un documental que, a modo de homenaje, recordaba a un hombre que no siempre fue entendido por la gente, pero que siguió impasible hacia sus metas logrando una larga lista de sueños cumplidos. Ayer, el ambiente festivo invadió las plazas de la ciudad. La mímica fue la protagonista del espectáculo Punto de Encontro, que recorrió las plazas de A Peregrina, San José, Teucro, Curros Enríquez, Mendez Núñez, A Leña y A Verdura como escenarios del grupo Caramuxo Teatro. Cine, música y circo en un programa organizado con motivo de la inauguración del nuevo Centro Cultural de Caixanova. La fiesta llenó también la plaza de A Verdura con el Memorial Ricardo Portela que este fin de semana rinde homenaje al gaiteiro, con una dosis extra de tradición y música gallega. Hoy, se dan cita Unión das Terras y la agrupación Xarín, que actuarán a partir de las 20 horas.