Diez plantas que acogen un auditorio, cuatro salas de muestras y el entramado financiero

La Voz

PONTEVEDRA

15 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l nuevo edificio de Caixanova en Pontevedra, con entradas desde la plaza de San José, Augusto García Sánchez y la plaza de la Libertad, tiene un total de diez plantas, aunque en el exterior se aprecien sólo siete alturas. En el segundo de los tres sótanos con que cuenta el inmueble, se ubican las salas de exposiciones, con entrada por la calle Augusto González Besada, mientras que en el primero estará ocupado por los camerinos, vestuarios y foso de la orquesta del auditorio. Ya en la primera planta, se dispone el patio de butacas, los palcos y una cabina de traducción, mientras que la segunda está ocupada por el anfiteatro, las cabinas de control de sonido e imagen y una sala complementaria. Escuela El tercer piso está reservado a la Escuela para las Administraciones Públicas, un centro por el que pasaron en Pontevedra de 2002 a 2004 dos mil alumnos. Consta de dos aulas, zona de estudio, biblioteca y despachos. Y, en la cuarta planta está situada otra nueva sala para actos y conferencias, con capacidad total para 120 personas. Este es uno de los espacios que, según indicó en su día el ahora presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, está reservado al uso de los pontevedreses. En la presentación del proyecto, en febrero del año 2004, el entonces director general avanzó que «este edificio lo van a usar ustedes más que nosotros». «Queremos que este inmueble -añadió Gayoso- sea un faro que impregne de luz culturalmente a esta ciudad de Pontevedra». El Consejo de Administración de la entidad ocupa la quinta planta y el resto de pisos superiores están ocupados por el Instituto de Desarrollo Caixanova, que tiene como objetivo el impulso de la actividad empresarial, y el Centro de Iniciativas Sociales, que funcionará como punto de coordinación de oenegés. Por último, la oficina financiera abrirá al público en el acceso por la remozada plaza de la Libertad.