Piden sentido común a los empresarios por la polémica de las Illas Atlánticas

La Voz L. P. | PONTEVEDRA

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?n su informe Destrucción a toda costa 2006, Greenpeace se sumó a las voces que han pedido «responsabilidad social y sentido común a la Confederación de Empresarios» de Pontevedra por sus supuestas críticas al control de barcos que pueden navegar por las aguas del Parque Nacional Illas Atlánticas. Los ecologistas recuerdan que «el medio marino que rodea los archipiélagos de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada presenta una riqueza inigualable». Es por ello que la asociación apoya que «desde el Patronato del Parque se ha decidido controlar el número de embarcaciones que visitan estas aguas debido a la gran afluencia de visitantes», medida que «ha sido fuertemente criticada por la patronal de empresarios de Pontevedra». Turismo y golf En este mismo documento, Greenpeace reconoce que el turismo está ganando peso en la economía gallega, pero lamenta que esté empezando «a ser sinónimo de ladrillo», al tiempo que advierte que la incipiente proliferación de campos de golf no responde a una demanda social, sino a algo más espúreo: «Por el negocio que supone recalificar unos terrenos rústicos para ubicar una de estas instalaciones y construir a su alrededor un complejo de viviendas».