POLÉMICA El BNG votó en contra y criticó que se vaya a alojar a los vendedores en un edificio «ilegal»
01 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l equipo de gobierno de Caldas dio un impulso a la reforma de la plaza de abastos municipal con la aprobación del proyecto y el inicio del expediente de contratación de la obra, presupuestada en 554.000 euros. El acuerdo se adoptó en el pleno celebrado el pasado viernes con los votos a favor de socialistas y populares y el rechazo del BNG. El portavoz socialista, Juan Manuel Rey, defendió el sistema elegido por el Concello para ejecutar una obra muy necesaria que reclama la nueva Asociación da Praza de Abastos de Caldas (Apaca) y que lleva pendiente desde finales de los noventa. Como el Ayuntamiento no tiene asegurada la cofinanciación por parte del Ministerio de Agricultura y de la Consellería de Innovación e Industria, optó por solicitar un préstamo de 444.000 euros. El resto, 111.000 euros, corresponden al POL de este año. Este sistema, que le valió al equipo de gobierno un reparo de legalidad de secretaría, se justifica en que la obra tiene que estar adjudicada antes del 30 de septiembre. El PP indicó tras el pleno que la reforma del mercado se quedará, tal y como está planteada, escasa en un plazo corto de tiempo. Jesús Goldar incidió en que se perdió una gran oportunidad para impulsar una reforma integral que se plasmara en un edificio moderno y funcional provisto de un párking subterráneo. «Votamos a favor para sacar este asunto adelante de una vez, aunque la maniobra financiera llama, cuando menos, la atención». Al margen del reparo de legalidad, el Bloque votó en contra al considerar una irresponsabilidad que se vaya a trasladar a los vendedores del mercado al bajo de un edificio «ilegal» de la calle Real. «Estamos de acuerdo en que se reforme el mercado, pero no de esta manera. Instalar un servicio público ahí es jurídicamente inviable», apuntó Paloma Fernández.