El pacto de Vigo, la envidia de Pontevedra

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Análisis | El diferente trato al norte y al sur de la provincia

01 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?sta misma semana, la Consellería de Sanidade firmó en Vigo un acuerdo marco que constituye una declaración de intenciones y el arranque del foro de trabajo para abordar los problemas de sanitarios de la ciudad olívica. Además de la propia conselleira, María José Rubio, rubricaron el documento representantes de los tres sindicatos mayoritarios (CIG, UGT y CC.OO.), de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, de la Universidad y de Povisa. En el documento todas las partes se comprometen, entre otras cosas, a garantizar una atención de calidad y a presionar para que se reduzcan al máximo los tiempos de tramitación para construir el nuevo Hospital Universitario de Vigo, que ya cuenta con un presupuesto de 600 millones de euros y cuyo diseño será presentado en los próximos días. Preguntas Desde Pontevedra, la firma de este acuerdo en Vigo se observa con envidia. ¿Por qué el Gobierno autonómica colma de atención al sur de la provincia mientras en el área norte los problemas se multiplican? ¿Por qué en Vigo hay presupuesto y fecha para un nuevo hospital y en Pontevedra todo parece llevarse (si es que se lleva) en silencio? ¿Sería posible firmar un acuerdo similar en Pontevedra? A las dos primeras de las preguntas, la respuesta que se da desde diversas organizaciones sindicales y vecinales para por la proximidad de las elecciones municipales: es evidente que hay mucho más pescado por vender en Vigo, donde gobierna el PP pero puede pasar cualquier cosa, que en Pontevedra, donde parece razonablemente imposible un vuelco electoral que devuelva a los populares a la alcaldía. Sobre la posibilidad de firmar un acuerdo Sanidade-sindicatos-profesionales-agentes sociales en Pontevedra a favor de la sanidad pública, parece algo imposible. Hoy por hoy, nadie cree que pueda haber acercamiento de posturas entre sindicatos y Sanidade o entre los médicos y gerencia del Chop, cuya dimisión exige una cuarta parte de los facultativos. Así las cosas, desde Pontevedra se ve con envidia el acuerdo sellado en Vigo. Y seguramente, el año que viene despertará todavía más envidia ver como en la ciudad olívica comienza a construirse un nuevo hospital.