PLAZA PÚBLICA
14 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.DESPUÉS DEL baño de goles con el que nos obsequió ayer la selección española en su debut, ¿quién se acuerda ya de la debacle del domingo? Sin embargo, el 11 de junio pasará a ser uno de los días más tristes para todos los pontevedreses que confiaban en que los granates ya casi habían triunfado contra el equipo salmantino. Pero en vez de un encuentro con los charros, los chicos de Argibay tuvieron un encontronazo un poco churro con los hispalenses que llegaron a Pasarón sin demasiada esperanza, pero tocados de la buena fortuna que cayó este año sobre los equipos del Sevilla. No hay mal que cien años dure y el tropezón del equipo local sólo debe servir para reflexionar y no para adoptar medidas drásticas. Quizá también la fortuna quiera que la imagen de Pontevedra en todas las retransmisiones deportivas que requiere la Segunda División sea la de una urbe moderna y con un estadio ad hoc.